La odisea de una ciega en la Universidad (www.loquepasaentenerife.com)

 

Naiara González vive en Tenerife, tiene 21 años y es ciega. Entre sus aspiraciones está la de estudiar Psicología pero el camino no le está resultando nada fácil. Lleva dos cursos en la Universidad de La Laguna y asegura que se ha encontrado con varios problemas para seguir su formación con normalidad. Tanto es así que ha decidido trasladar su matrícula y continuar la carrera a distancia a través de la UNED.

El principal escollo con el que se ha tropezado es la falta de colaboración que según ella han demostrado algunos profesores. Sobre todo en dos asuntos: al facilitarle con suficiente antelación los apuntes y libros necesarios para seguir las clases y al darle sólo la opción oral para los exámenes.

Por su discapacidad, Naiara tiene que escanear todos los apuntes para poder consultarlos. Esa labor es complicada dado que require el apoyo de otra persona que los corrija, especialmente cuando los documentos originales están escritos en letra pequeña o contienen gráficos y números. Pues bien, según su versión, ha habido profesores que se han negado a entregarle ese material con tiempo para convertirlo en el ordenador e incluso han puesto pegas para enviárselo por correo electrónico.

En el caso de los libros reparte la responsabilidad de su dificultad para seguir en La Laguna con la Organización Nacional de Ciegos (ONCE). Esta entidad tarda “hasta cinco meses” en transcribirle un ejemplar a un sistema táctil o de audio accesible para ella.

Según Naiara, varios profesores le han ofrecido sólo la posibilidad de examinarse vía oral mientras que el resto de la clase ha podido elegir la opción escrita

Su odisea también pasa por los exámenes. Varios profesores le han ofrecido sólo la opción oral mientras al resto de la clase la evalúan por escrito. Naiara nos explicó que se pone “muy nerviosa” en los orales y prefiere la otra alternativa. En teoría una prueba escrita para invidentes debe pasar dos veces, antes y después de su realización, por un experto de la ONCE. Este proceso, según esta alumna, es “sencillo” y, en consecuencia, no debería ser un obstáculo para condicionar su forma de rendir cuentas sobre un temario.

En relación con esto, la protagonista de esta historia tuvo que recurrir en una ocasión al vicedecano de la Facultad de Psicología. En principio éste le dio la razón al profesor y sólo cuando Naiara le planteó que denunciaría el caso cedieron a examinarla por escrito.

El resultado es que en dos años únicamente ha aprobado tres asignaturas. Cansada de lo ocurrido y de escuchar si pretendía tener un “trato de favor”, está tramitando su marcha a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), en donde sí le han garantizado que dispondrá de los apuntes y libros con antelación.

Naiara pertenece a la Asociación de Personas con Discapacidad y Amigos de la Universidad de La Laguna (Aulled). Le preguntamos si su descontento era frecuente entre los invidentes y nos explicó que, en general, “no es habitual” encontrar tantas trabas como le han surgido a ella.

¿Qué dice la Universidad?

Este digital llamó al departamento de prensa de esta institución educativa para conocer su versión sobre todo esto. Nos dijeron lo siguiente:

  • Ni en el Vicerrectorado de Alumnos ni en su servicio de ayuda hay constancia de los hechos denunciados por Naiara. “Si no tenemos una queja formal es imposible que conozcamos sus problemas y, en definitiva, que los podamos solucionar”. Efectivamente, la estudiante admite que nunca se ha dirigido al Rectorado pero que sus circunstancias sí las conocen los responsables de la Facultad de Psicología.
  • Nos recordaron que la Universidad dispone de una programa de apoyo a las personas con discapacidad, que incluye asistencia para el transporte y la comunicación, entre otras posibilidades para facilitar su integración.
  • Por último, revelaron que La Laguna le había concedido a Naiara una beca a pesar de que el Ministerio de Educación se la había denegado previamente por falta de datos fiscales y bajo rendimiento académico. Sin embargo, la alumna sostiene que el segundo año no le han dado ninguna beca. En este punto, por tanto, las versiones no coinciden.

 

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