Las colas han vuelto a la Universidad

Las colas han vuelto a la Universidad. En realidad nunca se fueron  pensará alguno. La cola, la fila india de gente que espera resignada, en la calle o en los pasillos de la Administración, mirando al vacío, mascando los problemas de puertas para adentro, tienen algo de rancio; como un fantasma del pasado que viene a inquietarnos el presente. Son- las colas- entre otras cosas, un síntoma de la miseria social; allá donde hay miserias y tragedias hay también colas inacabables. Las filas de gente han vuelto a las aceras y corredores de toda España. También, como no podía ser menos, a la Universidad de La Laguna.

Esperando turno en el Negociado de Doctorado (Foto: J. Alberto)

Esperando turno en el Negociado de Doctorado (Foto: J. Alberto)

   De todos lados llegan rumores, quejas y malestares por las interminables esperas que los estudiantes padecen en las secretarías de las facultades laguneras hasta para el más nimio detalle. El atasco, el no lo sé, pregunte en no se dónde y el vuelva mañana, son síntomas también de la España chusquera y de baratillo, ésa que nos recuerda más a Méjico que  a Francia, ésa que algunos se vanagloriaron en convertir en una potencia mundial, ésa que en realidad nunca se fue y, para desesperanza de muchos, sobre todo de los estudiantes, ha vuelto con más fuerza que nunca.

   En la Facultad de Educación, en el Negociado de Doctorados, en Económicas,… La gente se amontona delante de los sufridos trabajadores de la Universidad que tienen que soportar, además de las malas caras del personal, una carga de trabajo inasumible y que a todas luces requiere de más personal laboral para que el servicio sea eficaz y no haya que esperar una hora para hacer una simple pregunta. Especialmente esperpéntica es la situación en el Negociado de Doctorados, donde por arte de ingeniería administrativa se gestionan también las matrículas de los máster oficiales, y una avalancha de gente se ve obligada a acudir a las nueve de la mañana a recoger un pedazo de cartón con un número inscrito para ser atendido; ¿Es esto propio de un país moderno?

   Una verdadera vergüenza que recae directamente sobre los hombros del ilustrísimo rector Eduardo Doménech, cabeza visible de una Universidad, la de La Laguna, que difícilmente se sostiene por las costuras y donde no se atisba ni el más mínimo esfuerzo o ambición de reflotar el prestigio de la máxima institución educativa canaria, así como de proporcionar una formación sólida y completa a los universitarios canarios y evitar de esta manera que más y más licenciados canarios se tengan que ir de su tierra por falta de oportunidades, falta de oportunidades que, en parte, vienen dadas por la deficiente formación que recibieron.

   El pasado ha vuelto, las colas han vuelto.

                                              

Texto: Germánico Álvarez

Fotos: J. Alberto

Un pensamiento en “Las colas han vuelto a la Universidad

  1. Otra queja a parte de las colas y la mala cara del personal de Máster, es que hoy día 26 de septiembre deberían de estar colgadas en internet las listas provisionales de aceptados al doctorado….pues no lo están y cuando llamas por teléfono (tienen tres líneas), no te las cogen o están eternamente comunicando….. quieren ser muy modernos y mucho premio de calidad y la atención es tercermundista.

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