[Sesión del Claustro 24M]

DISCURSO DE ASAMBLEA DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL CANARIO (AMEC)

SESIÓN ORDINARIA DEL CLAUSTRO DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA

24 DE MAYO DE 2011

DEBATE Y PROPUESTAS SOBRE POSGRADOS, NUEVOS ESTUDIOS

Y ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN SUPERIOR.

Buenos días.

Desde hace algún tiempo, vivimos en esta universidad un profundo proceso de transformación para la adaptación de los planes de estudio y la planificación académica en general, al marco del Espacio Europeo de Educación Superior, más comúnmente conocido como Convergencia Europea o Plan Bolonia.

De los adelantos y mejoras supuestas, que en principio se les atribuía al proceso de adaptación, fuimos conducidos hacia un tormento de cambios a destiempo, que finalmente han culminado en una espiral de problemas y contradicciones en las que actualmente la universidad se encuentra inmersa.

Se abrazó a Europa sin disenso alguno hacia el proceso, como si la sola idea de aceptarlo fuera a hacer de ésta una universidad mejor. Se trabajó irracionalmente, y se defendieron cambios que difícilmente podrían resultar en nuestra universidad sin la adecuada financiación. A día de hoy, los resultados de la implantación de la Convergencia Europea en la Universidad de La Laguna pueden calificarse de catastróficos, principalmente para los estudiantes, quienes una vez más, nos convertimos en tristes protagonistas del desastre.

Recientemente, el Consejo de Gobierno de la ULL ha aprobado la restricción en la admisión de alumnos de los grados de Psicología, Relaciones Laborales, Derecho, Ingeniería Civil, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Electrónica Industrial y Automática, y el acceso al 2º ciclo de la Licenciatura de Administración y Dirección de Empresas, además de limitar los grados de Bellas Artes, Ingeniería Informática, Sociología y Pedagogía, que antes no contaban con límite de plazas.

En La Laguna, nos encontramos ante una universidad de cuestionable excelencia, que empeora su oferta de plazas en 11 titulaciones con respecto al año anterior, y cuya falta de visión de sus dirigentes impide anticiparse a los problemas que finalmente surgen a consecuencia del solapamiento entre nuevos y antiguos planes.

En el sentido de fomentar el aumento del número de alumnos de nuevo ingreso en la ULL, presentamos la siguiente propuesta de resolución para su aprobación:

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a tomar las medidas oportunas para ofertar el máximo número de plazas de nuevo acceso posible para los títulos de grados y posgrados de la ULL, con el fin de que nuestra Universidad crezca.”

Asimismo, presentamos la siguiente propuesta a fin de flexibilizar el cambio de turno en las facultades y escuelas:

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a tomar las medidas oportunas que permitan diseñar una instrucción general sobre el cambio de turno que sea más flexible y que, a su vez, tenga en cuenta criterios como los de tiempo y, de alguna forma, valore la vinculación del alumno a áreas de residencia próximas a los grandes circuitos del transporte insular.”

Otro de los problemas que ha surgido en torno a los nuevos títulos de grado y posgrado ofertados, es el de la realización de los créditos externos, obligatorios en estos planes. Tal es el caso del Máster Universitario en Dirección de Comercio Exterior, cuyos alumnos, algunos de ellos provenientes de otros países, han sufrido un lamentable retraso en el comienzo de estas prácticas en empresas, que muchos de ellos aún no habían iniciado bien avanzado el mes de mayo.

Las bonanzas de la Convergencia Europea, del Espacio Europeo de Educación Superior, se proclamaron como verdad revelada cual Escritura Sagrada se enuncia desde la cátedra episcopal. Uno de los pilares fundamentales en los que se basó el Plan Bolonia se erigía como solución para que el futuro titulado fuera capaz de emprender su adaptación al mercado laboral. Un mercado laboral precario y en continuo cambio, para el que el dogma de “la adquisición de habilidades y competencias” era el elemento definitivo que unido a la realización de prácticas obligatorias en empresas, lograría sentar las bases de uno de los objetivos más destacados del proceso: la empleabilidad.

Aquí todos ganan. La universidad, porque queda legitimada su función social al ofertar títulos de “interés” (no necesariamente para los estudiantes), planificados de acuerdo a estos objetivos de empleabilidad y adecuación de los contenidos según lo que las empresas esperan encontrar en los graduados. Además, recibe ingresos de los estudiantes por el trabajo que ellos mismos van a desempeñar sin remuneración. ¿No es esto una contradicción? Las empresas, porque podrán contar con trabajadores cualificados a los que no hará falta pagar ni un sueldo, ni Seguridad Social. Los egresados manejarán habilidades atractivas para sus negocios.

Y por último, los estudiantes. Se nos dijo que también teníamos mucho que ganar: tendrás una educación al nivel de Europa, un título comparable, sin duda aprenderás idiomas y podrás realizar estancias en otros países gracias a los programas de movilidad. Pero en realidad, esto no se ha producido, y aún no se ha demostrado que en este proceso los estudiantes tengamos algo que ganar.

Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario criticó en su día la imposibilidad de que la universidad pudiera garantizar a todos los estudiantes matriculados en los nuevos estudios, la realización de créditos externos, sujetos en la mayoría de los casos a la voluntad de agentes ajenos, de querer admitirlos en la realización de estas prácticas. El panorama económico-financiero actual agrava esta situación. Tal es así, que ante la imposibilidad de que la ULL pueda garantizar las prácticas en empresas a los alumnos matriculados de estos créditos, algunos estudiantes ya están acudiendo por su cuenta a entrevistas con empresas para solicitar tales prácticas, como si de un trabajo se tratara.

Por este motivo, y en defensa de los derechos “contractuales” adquiridos por cada estudiante que se matricula en esta universidad en alguno de los nuevos títulos de grado o posgrado, presentamos la siguiente propuesta de resolución:

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a realizar las gestiones oportunas para garantizar la impartición de prácticas externas de calidad y de acuerdo con los contenidos de la titulación, en las fechas establecidas en los planes de estudio de los grados y posgrados de la ULL.”

Mención aparte merece el tema de la permanencia. AMEC se opone rotundamente a la aplicación de estas políticas en las titulaciones de la ULL sobre los estudiantes. De momento, no nos hemos pronunciado acerca de la permanencia que se pudiera aplicar sobre el profesorado, a pesar de que la baja relación de alumnos por profesor que existe en esta universidad, podría hacer pensar que igual sobran profesores. Se propone una normativa de derribo hacia los estudiantes, en lugar de trabajar sobre propuestas que realmente mejoren el rendimiento académico. De hecho, la Convergencia Europea contemplaba un cierto cambio pedagógico del que ya nadie se acuerda, y que en realidad fue como un anzuelo.

El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a tomar las medidas oportunas para que no se aplique en la Universidad de La Laguna una normativa de permanencia que atente contra los derechos del estudiantado.”

En otro orden de cosas, queremos llamar la atención sobre las grandes carencias que presentan los nuevos títulos de grado y posgrado, tanto a nivel de planificación como de calidad docente. Entre otras, podemos destacar el solapamiento que existe entre los temarios de las licenciaturas (en proceso de extinción) y los títulos de posgrados. La propuesta de resolución que presentamos en relación a este punto es la siguiente:

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a tomar las medidas oportunas que permitan una mejora de la calidad de la docencia en los nuevos títulos de grado y posgrado.”

Finalmente, presentamos las siguientes propuestas de resolución respecto a la falta de información relativa a los requisitos de acceso a los posgrados, y también sobre la creación de ayudas para la asistencia de los estudiantes a cursos, congresos y seminarios:

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a realizar las gestiones oportunas para que se especifique claramente todos los requisitos necesarios para el acceso a los posgrados, haciendo hincapié en el nivel de idiomas exigido y la forma de acreditar los mismos.”

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al Rector a tomar las medidas oportunas para crear más ayudas que faciliten a los alumnos la asistencia a cursos, congresos y seminarios fuera de la isla. Estas ayudas deberán comprender transporte, estancia y dietas.”

Gracias por su atención.

Las grietas del Plan Bolonia

Grietas en los muros de la Central (ULL)
Grietas en los muros de la Central (ULL)

La Convergencia Europea (Espacio Europeo de Educación Superior) ha fracasado en el Estado español, si bien ese “fracaso” no supone la derrota de la propuesta neoliberal. Por el contrario, el proceso de mercantilización de la educación superior se ha consumado igualmente. Serán, por tanto, una serie de matices los que marquen las distancias con el “viejo modelo” de Universidad, pero en dichos matices se condensa la idea que fundamenta la Convergencia: la reconversión de la Universidad. Una reconversión que, en su versión “fracaso”, nos hace doblemente pobres. Por una parte, se pierden las supuestas ventajas esbozadas en el plan inicial y, por la otra, nos quedamos a merced de toda una serie de reformas y contra reformas. Bolonia supondrá para la Universidad un periodo, presumiblemente largo, de continuas desestabilizaciones, deshaciendo y remodelando a la manera de los nuevos tabiques que dividen aulas convirtiéndolas en claustrofóbicos habitáculos.

El Plan Bolonia en la ULL

En la ULL todo será mucho más duro. En este sentido, no se trata -posicionados en el rechazo a la Convergencia Europea- de cargar, simplemente, contra un discurso y un modo de hacer las cosas, la realidad del día a día es mucho más compleja y sangrante. Sometidos como estamos a un Plan que ha carecido de planificación, la representación estudiantil se convierte en una auténtica corresponsalía de guerra. Las brechas que se abren a nuestros pies son excesivas y amenazan con desestabilizar toda la estructura. Bolonia carece de suelo firme. Sustentada en el discurso débil y en el falso dinamismo de la post- política, la estética boloñezca se deshace y nos permite ver, en directo, el frío andamiaje mercantil.

El papel de la FEULL

Al frente de dicha trama se situaría la FEULL (Fundación Empresa Universidad de La Laguna), con su oferta de becas y prácticas de empresa a bajo coste (para la empresa, obviamente). Este tipo de fundaciones están gestionando un reserva de mano de obra barata y disciplinada (muy pocos estudiantes están sindicados, por poner un ejemplo). Las becas y prácticas suelen oscilar entre los 200 y 600 euros al mes. De esta forma, las fundaciones universitarias se convierten en auténticas ETT (Empresas de Trabajo Temporal), gestionando la mano de obra de vanguardia (en este caso de las Islas), mano de obra que se ve sometida a una precariedad absoluta: temporalidad, escasa remuneración y férrea disciplina (sobre todo mucha auto-disciplina, puesto que este tipo de estrategias empresariales juegan con las expectativas de futuro del “empleado”).Y, efectivamente, las prácticas no garantiza en modo alguno que los estudiantes logren un empleo digno al terminar sus estudios.

Efectos secundarios del Plan Bolonia: Derecho e Ingeniería de la Edificación

Por otro parte, entrarían en juego otro tipo de “contingencias” (efectos secundarios del Plan Bolonia) que se van dando según “avanza” el proceso a causa, precisamente, de esa desestabilización generalizada. En este sentido, los universitarios se ven afectados por nuevas normativas que van saliendo al paso. Un ejemplo sería la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales. Dicha regulación provocó la movilización de los estudiantes de Derecho de la ULL el pasado 7 de abril.

En la misma lógica del “efecto secundario”, los estudiantes se pueden ver afectados por la quiebra de la propia planificación general de alguna de las nuevas titulaciones. El ejemplo más notable de esto sería la situación que están viviendo los estudiantes de Ingeniería de la Edificación:

“El Tribunal Supremo en sentencia firme y contra la que no cabe recurso, da por anulada la denominación de Ingenieros de la Edificación tal y como se recogía en el Acuerdo del Consejo de Ministros de 14 de diciembre de 2007 que establecía las condiciones de los estudios conducentes al ejercicio de la profesión de Arquitecto Técnico.

El recurso contencioso administrativo fue presentado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales (el CSCAE también ha denunciado esta denominación) y ha acogido con entusiasmo la sentencia que estima su recurso y declara nula toda articulación referida a la denominación “Ingeniero de la Edificación”.

Esta medida, agravada por la falta de información, propicio la movilización de los estudiantes, que se vieron obligados a acudir al rectorado:

“Pues bien, debido a que durante estos años nos han metido un cambio de plan inmediato en los cuatro cursos, que han habido muchísimos problemas para el cambio de titulación de Arquitectura técnica a Ingeniería de la Edificación y ha conllevado problemas de convalidación de asignaturas etc., esta denuncia por parte del Colegio de Ingenieros nos ha dejado también sin título”. (Fragmento del relato de uno de nuestros compañeros de “Ingeniería” de la Edificación)

Problemas en la planificación y financiación: ADE, Económicas y Empresariales

La aplicación del Plan Bolonia viene acompañada de graves problemas en planificación y de financiación (el ya famoso “coste cero”). En este apartado podemos situar los problemas que sufren los alumnos de ADE, Económicas y Empresariales:

“La cuestión es que por falta de aulas y profesores se unifican el turno de mañana y de tarde de 4º y 5º de ADE y ECO y pasa a ser únicamente turno de tarde, lo cual va a suponer masificación en las aulas e incompatibilidad de horarios principalmente. Y también parece que ahora a la gente de Empresariales tampoco les van a dejar acceder al 2º ciclo de cualquiera de las dos licenciaturas por lo mismo”. (Fragmento del relato de una de nuestras compañeras en Económicas)

La extinción de las licenciaturas y la falta de voluntad política: la convocatoria de diciembre

En otro orden de cosas, lo que está pasando con la convocatoria de diciembre y la extinción de las licenciaturas estaría vinculado, directamente, a un problema de planificación y, por supuesto, a una falta total de voluntad política. El relato que ofrecen en su blog un grupo de alumnos afectados es del todo esclarecedor:

“Y es que nos han tenido bastante desinformados, en ningún momento se lanzó algún tipo de comunicado informándonos a los alumnos de licenciatura lo que pasaba con nosotros y cómo iba a ser el proceso de extinción, hemos tenido que informarnos por nuestra cuenta, o enterarnos de los cambios por el ”boca a boca”.

Finalmente, nos enteramos de que nuestro plan se iría extinguiendo periódicamente curso por curso, dejando 2 años después del último de docencia, para sacar las asignaturas de dicho año. No tendríamos docencia esos 2 años siguientes, pero sí derecho a examen, con nuestras 3 convocatorias OFICIALES por asignatura. A pesar de que, según el Real Decreto, tendríamos hasta 2015 para sacar la licenciatura, sin ningún tipo de restricción en cuanto a cursos.

Además de esto, hace poco tiempo hemos sabido que en el último año con derecho a examen se nos quita la convocatoria de diciembre, con la explicación de que es algo extraoficial y cuenta para el siguiente curso. Por lo que sólo tendríamos 2 oportunidades para aprobar.

Si esto era así desde un principio, ¿por qué no se nos informó con tiempo para que pudiéramos valorar y organizarnos para sacar la carrera?

Por otra parte, somos alumnos, y por tanto tenemos nuestros derechos, que para eso pagamos una matrícula cada año. No nos pueden tratar como si fuéramos idiotas que asentimos a todo sin rechistar. Exigimos que nos traten con un mínimo de respeto y consideración. Estamos sometidos a un nivel de presión bastante importante, debido a que si no aprobamos las asignaturas que nos quedan, tendremos que irnos a grado, y por lo tanto, volver a hacer ciertas asignaturas que puede que tuviéramos aprobadas con anterioridad, pero como no existe convalidación posible, toca repetirlas”. (Fragmento extraído de  http://queremosnuestrosderechos.blogspot.com/)

“A good business”

A lo largo de los últimos años se viene representando una comedia diáfana sobre los parabienes de un proceso de convergencia educativa, una nueva forma de hacer las cosas en las Universidades. Subidos a lomos de la progresía pedagógica se alentaron una serie de cambios. Se edificó un discurso en el que todo eran ventajas y se obviaron las deficiencias que se iban detectando. Contra los sectores críticos se lanzaron exabruptos de todo tipo, al mismo tiempo, se les acusó de inmovilistas retrógrados.

Pasado estos últimos años, ya no se puede ocultar que Bolonia sólo ha traído problemas. Del optimismo inicial se ha pasado a una callada resignación; el proceso de mercantilización y de reconversión de la Universidad continúa imparable. La infiltración paraempresarial de la Universidad es un hecho. Las supuestas maravillas que nos depararía el “nuevo modelo pedagógico” no aparecen por ningún lado, es más, ni siquiera parece que exista verdaderamente esa nueva pedagogía más allá de la mera retórica y la propaganda, con su eslogan de “una educación centrada en el alumno” que, al final, no venía a significar absolutamente nada, sólo humo. La movilidad fue otra de las grandes mentiras vendidas con el Plan Bolonia.  Ahora ya no importa el nombre que le demos al proceso, ya no es necesario un esfuerzo excesivo a la hora de conjurar la reforma en virtud de la Economía del Conocimiento y de la innovación. La maquinaria cosificadora parece imparable y, por descontado, ya no importa el fracaso colectivo si unos pocos hacen buenos negocios.

Sabemos que hay gente muy interesada en que las cosas continúen así. Calladamente, muchos, de dentro y de fuera, han ganado dinero y, desgraciadamente, les queda mucho más por ganar.