Comentario de Chema Tante (www.lacasademitia.es) sobre “El cierre patronal de la Universidad de La Laguna”

Coincido plenamente con la nota publicada por la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC). El cierre de la ULL es una aberración escandalosa, con una ausencia de rigor indigna de gente universitaria. Siguiendo la absurda línea de razonamiento del rector Doménech, puestos a buscar ahorro, ¿por qué no cerrar, no una, sino dos o tres semanas, un mes, dos meses? O, el súmmum ¿por qué no cerrar definitivamente la universidad? El ahorro sería descomunal. Oh, Paulino enloquecería de placer, sólo de pensarlo. Que nadie se lo diga, que de repente, adopta la idea. Una universidad no puede cerrarse. Esa es la verdad.

El cierre patronal de la Universidad de La Laguna

El proceso contra AMEC llegará al Claustro de la Universidad [El Día 28/02/2012]

El proceso contra AMEC llegará al Claustro de la Universidad (El Día)

Alternativa XXI apoya las reivindicaciones de AMEC y pide la dimisión del Rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech

Desde nuestro colectivo juvenil, Alternativa XXI, mostramos todo nuestro apoyo a los compañeros de AMEC, Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario,  sancionados por emitir un comunicado de prensa, el cual criticaba la tardanza, por parte de la Universidad de La Laguna, en la tramitación de unas becas de los alumnos de Psicología. Así, dicho expediente sancionador, sobre los 23 miembros del AMEC, grupo claustral mayoritario en la ULL, tiene como fin, entre muchas cuestiones, la expulsión por cumplir con las labores que le han encomendado el alumnado de la Universidad, en el marco de las competencias que tienen en su condición de representantes estudiantiles.

De esta manera, parece ser que, a ojos del Rector de la ULL, Eduardo Doménech, merecen ser expedientados, únicamente, por defender los derechos de otros estudiantes, ejercer su derecho a la libertad de expresión y por pertenecer a un sindicato estudiantil. La sanción que se les imputa, por parte del Rector de la Universidad de La Laguna, es una falta de probidad, es decir, vulneración a la honorabilidad, honestidad y moralidad, tal y como estipula, una norma que entró en vigor en el año 1954, en época del franquismo más salvaje y que, por lo que nos hace ver, aún, a pesar del espíritu de la transición que propugna nuestra Constitución Española, sigue presente en los pasillos del Rectorado.

Por todo ello, desde Alternativa XXI, solicitamos:

La derogación del Reglamento de Disciplina Académica del 8 de septiembre de 1954, todavía en vigor pues, a nuestra forma de entender, el mantenimiento de esta norma, no solo pre- sino anti-democrática, deja abierta la posibilidad de que los estudiantes universitarios puedan ser sancionados con reglas manifiestamente injustas, que los dejan en la más absoluta indefensión.

Retirada de todos los expedientes sancionadores y de cualquier medida lesiva, a los 23 miembros del grupo claustral de AMEC, por el ejercicio de sus funciones. No se les puede arruinar la vida a estos jóvenes, expulsándolos de la Universidad de La Laguna, únicamente, por defender los intereses del alumnado, por unos hechos relacionados con el ejercicio de las prerrogativas legales y constitucionales que les asisten como representantes del estudiando. Desde Alternativa XXI, nos oponemos enérgicamente a las medidas impuestas el Rector de la ULL y pedimos su rápida dimisión.

A modo de conclusión, entendemos que, el Rector de la ULL, así como su equipo, deberían abandonar su actitud de “intransigencia y obcecación” contra AMEC.  No es de recibo que, amparándose en un instrumento punitivo que la dictadura franquista utilizó para reprimir las ansias de libertad del estudiantado, no se garantice de una manera real, en pleno s.XXI, derechos democráticos básicos, la defensa de las libertades y el libre ejercicio de la actividad sindical y de representación del estudiantado.

Firma “on line” en apoyo a los miembros de AMEC:

http://www.alternativaxxi.org/apoyo-incondicional-a-los-miembros-de-amec.html

AMEC sindicato de estudiantes: culpables, por supuesto

Nunca pensé que tendría que retomar tan pronto el hilo de mi último artículo, “¿Eres pobre?, entonces eres culpable”, pero así es, me quedé corto con los desahuciados, los inmigrantes, las mujeres, los ancianos, los enfermos, los parados, los indignados y los sin techo, también son culpables los universitarios comprometidos. Son culpables por defender los derechos de otros estudiantes, por ejercer su derecho a la libertad de expresión, por pertenecer a un sindicato estudiantil que no se deja comprar. Para el que no sepa de qué va la cosa, la cosa va de la Universidad de La Laguna, en Tenerife, donde hace cosa de un año el sindicato de estudiantes más representativo, la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario, decidió emitir un comunicado de prensa criticando la tardanza de la Universidad en tramitar unas cuantas becas de otros tantos alumnos de Psicología. Hoy la misiva les trae de vuelta a los jóvenes sindicalistas un expediente sancionador que puede acarrear su expulsión de la Universidad, ahí es nada. El pecado que se les imputa es una falta de probidad. Y ustedes dirán: ¿qué es eso? Probidad es lo que pone en el artículo del texto sancionador, es una forma culta de decir honorabilidad, moralidad, honestidad, lo dicta una norma que entró en vigor en el año 1954. Sí, sí… leen bien, no me he equivocado en la fecha: ¡hace casi 60 años! Imaginen quién la pudo redactar.

Pensar que se les puede arruinar la vida a unos chicos por una falta al honor –por cierto inexistente- en pleno 2012, en Canarias, con la que está cayendo, es como para echarse a llorar, por no reír, o hasta temblar. Más allá de lo insultante del asunto, resulta paradójico que un cargo político como es el Rector castigue a jóvenes estudiantes aludiendo al honor, cuando el honor es casualmente lo primero que te dicen que olvides en todos los manuales de realpolitik de Maquiavelo a esta parte. En la Universidad, y fuera de ella, dos palabras resumen lo que está ocurriendo: impunidad y atropellos. Se entiende bien: la primera para los de arriba, lo otro para el 99% restante. Todo vale, y hasta ahora, también todo nos lo tragamos.

Y lo peor de todo, lo más triste, lo que en verdad me deja perplejo de este asunto de la Universidad, no es el hecho en sí –cosa esperable en un Rector puesto ahí por esa mano que todo lo mueve a este lado de las Islas-, es la nula reacción del resto del espectro universitario ante tamaño atropello, en especial de los profesores.

Sinceramente, no entiendo cómo no sale todo el profesorado a escena –unos 1.700 en la ULL-, cómo no paran las clases, cómo no toman el rectorado para exigir que se revoque tan injusta decisión. Y ya me parece vergonzoso que se mantengan callados ante lo que sucede fuera del campus, en la calle, en España. Así, grave me parece que no alcen la voz como intelectuales que son para desmontar discursos de políticos y banqueros, algo que harían muy bien a poco que se esforzaran y buen servicio que nos prestarían a todos. Grave me parece porque ellos son en definitiva los padres académicos de las generaciones jóvenes y de las que vendrán, y los están mandando poco menos que al matadero sin un ápice de conciencia crítica en sus alforjas. Aún más indigno este silencio cuando se trata de defender de un daño inminente a sus propios alumnos, tal vez a los más valientes, sin duda a los más comprometidos. ¿No se dan cuenta del mensaje que están ayudando a sembrar? ¿Qué creen que pensará el resto del alumnado en adelante, cuando vean lo que les pasa a los que disienten un poco? Si a estos 20 alumnos los condenan hoy, por muchos años no habrá un estudiante que ose levantar la voz en la Universidad de La Laguna.

¿Señores docentes qué les está pasando? ¿Cómo permiten tamaña injusticia? Ustedes tienen la llave. Ustedes y nadie mejor que ustedes para parar esto. ¿No entienden lo que está en juego? ¿Les da lo mismo o acaso es el miedo lo que les retiene? ¡Por favor! Si son funcionarios públicos la mayoría con plaza fija… ¡¿a qué le temen?! Debe ser que ha cambiado mucho la historia últimamente. Y es que en Filosofía, en la ULL por cierto, me hicieron creer que los profesores tienen una responsabilidad social muy grande por cuanto que no se trata sólo de formar a técnicos especialistas en algo, se trata de construir sujetos morales. Parece que eso era sólo un cuento romántico y trasnochado que nos creímos yo y algunos más, y a tenor del silencio de mis antiguos profesores es posible que tampoco ellos se lo tomaran muy en serio cuando nos lo decían.

En fin, triste panorama allá donde miremos. Tan sólo confiar en que este texto llegue a manos de algún profesor o profesora, y en esas recapacite y se pregunte si no hay algo que aún pueda hacer por estos 20 estudiantes valientes, y ahora culpables, por ser valientes, y no los sancionen. Es posible, aún es posible. Tal vez algo iluso, confío en que así será.

Eloy Cuadra Pedrini

Mejorar la página web de la ULL

La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) ha solicitado al Rector de la ULL que se mejore la página web de la Universidad. El grupo claustral considera que se “deberá mejorar la comunicación entre la institución y los distintos colectivos que participan en ella. En la web de la ULL se deberá organizar mejor la información sobre becas, ayudas y subvenciones”.

 

¿Las nuevas “fuerzas vivas”?

En relación con el artículo publicado en el periódico El Día, el pasado 26 de julio, bajo el título de “La ULL se alía con el Obispado en el estudio de la realidad familiar canaria”.

En primer lugar, seamos claros y precisos: no son nuevas “fuerzas vivas”. La Universidad está donde siempre ha estado, en alianza orgánica con la oligarquía local y al servicio del discurso ideológico del Estado. Y a la progresía le debería quedar eso bien claro, todo lo demás han sido accidentes y ganas de protagonismo. Esa imagen de una Universidad comprometida ha sido, como mucho, el fruto de la permisividad de las dictablandas de turno (esos gobiernos universitarios que algunos denominan de izquierdas).

Nuestra  búsqueda de claros que permitan otear en medio de esa maraña, soporosa, de liliputienses con título de doctor nos ha llevado a ver la institución desde perspectivas que se nos habían quedado en el lado oscuro; pese a todo, de corazón, sabemos que algún alma rebelde (al menos orgullosa) estará dispuesta a unirse en la lucha por “transformar” nuestra Universidad. Pero, las cosas son como son, las “fuerzas vivas” cuentan con la fuerza y todo el poder, por esos son fuerzas.

Creemos que la firma de un “concordato” entre estas partes no se debe a una mera casualidad, aunque, pese a todo, esperamos casi 15 días a que alguien aclarara esta cuestión, que se matizara el asunto, pero no vemos nada. Lo único que se nos vine encima una y otra vez es ese momento en el que se retratan las “fuerzas vivas”, siguen ahí, frente a  nosotros, dejando bien claro cómo funciona el negocio:

“En la mañana de ayer se firmó el convenio de colaboración que desarrollará el Observatorio Canario de la Familia, un proyecto que nace por iniciativa de la Universidad de La Laguna (ULL), el Instituto Nivariense de Ciencias de la Familia, la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco) y la Fundación Canaria Empresa Universidad de La Laguna. En el acto estuvieron presentes el rector de la ULL, Eduardo Doménech; el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, y el director gerente de Fepeco, Óscar Izquierdo, en representación del presidente de esta patronal de la construcción, Antonio Plasencia.

[Recomendación: léase en voz alta, imitando el tono pomposo del NO-DO]

Un ejemplo de “fuerzas vivas”: El general Yagüe (El carnicero de Badajoz)  y la curanganería

Un ejemplo de “fuerzas vivas”: El general Yagüe (El carnicero de Badajoz) y la curanganería

 

En este enlace pueden ver el resto del artículo: http://www.eldia.es/2011-07-26/LAGUNA/9-ULL-alia-Obispado-estudio-realidad-familiar-canaria.htm

 

La Universidad de La Laguna “abandona” a Bello (Fotodenuncia)

Se trata de la estatua que preside el Campus Central de nuestra Universidad.

Más allá de reclamar estéticas pomposas y espacios impecables, con esta foto-denuncia, deseamos reivindicar la figura del pensador, del jurista, educador y poeta venezolano descendiente de canarios. Figura central en la historia de la América insurrecta del XIX, Bello conecta nuestro mundo insular con la gesta de la independencia política e intelectual de una América renacida hace 200 años, tendiendo puentes, de forma particular, entre Canarias, Venezuela y Chile. El abandono en que se encuentra la estatua del denominado “maestro inmortal” no refleja la consideración que nuestra institución académica debería tener, especialmente, cuando el año 2011 ha sido señalado como el año de Andrés Bello.

 

 

 

Eduardo Doménech perdió las elecciones

Los resultados de las recientes elecciones a rector de la Universidad de La Laguna están bastante claros: Eduardo Doménech perdió las elecciones. Y no tiene más vuelta de hoja, obtener 2.349 votos frente a los 3.264 votos de Marrero es perder las elecciones por más de 900 votos de diferencia. En cualquier sistema democrático Doménech no habría repetido como rector, pero gracias al sistema del voto ponderado, absolutamente antidemocrático, este se convertirá de nuevo en la cabeza visible de la ULL. Deberá tomar buena nota, el señor Doménech, y no lo tendrá nada fácil: ser rector habiendo contando con el rechazo de la mayor parte de la comunidad universitaria es una situación poco deseable. Se abre, pues, una etapa “interesante”, por llamarla de algún modo. ¿Cómo actuará el rectorado ante este nuevo periodo de gobierno?

En 1789 se convocan en Francia los Estados Generales. De acuerdo con el sistema estamental, la exigua minoría noble tenía el mismo número de votos que el clero y que el llamado “tercer estado”, que agrupaba a la inmensa mayoría de la población (aunque, en la práctica, los representantes del tercer estado lo eran, más bien, de la burguesía). Con todas las contradicciones que pudieran haber, y aún habiéndose evidenciado bien pronto que, dentro del llamado tercer estado no había homogeneidad, sino intereses de clase contrapuestos, la Revolución Francesa supuso un indiscutible avance en la formación de un sistema democrático (aún siendo la “democracia” resultante, más allá de la igualdad formal proclamada, un sistema hecho a la medida de la minoría burguesa). No fue todo un camino de rosas, hubo avances y retrocesos hasta llegar a conseguir algo tan sencillo como el sufragio universal, que no debiera ser tampoco el final del camino. Pero hay sitios donde aún no ha llegado siquiera la revolución francesa. La Universidad es uno de esos sitios, donde el estudiantado, que constituye la gran mayoría de la comunidad universitaria (y la razón de ser de una Universidad) apenas tenga voz y voto en las decisiones que lo afectan. Y quienes hoy se horrorizan ante la propuesta de que el voto de un estudiante valga lo mismo que el de un profesor doctor, vienen a asemejarse a aquellos nobles, de pompa y abolengo, que se horrorizaban ante la propuesta de que un ciudadano tuviera los mismos derechos que él; al igual que luego los “ciudadanos” ricos se horrorizaban cuando los obreros o los campesinos sin tierras querían acceder también a esos mismos derechos.

 

Durante mi periodo de estudiante en la Universidad de La Laguna, recientemente concluido, pude darme cuenta como, desde la institución, en sus grandilocuentes discursos sobre la Universidad, su funcionamiento, el futuro de la misma… apenas se nombraba al estudiantado, como si fuésemos alto tangencial.

Aclaro para que no se me malinterprete. No estamos pidiendo, evidentemente, para el rector de la ULL el mismo fin físico que Luis XVI. Pero sí pedimos que cambien las cosas, que el estudiantado sea consciente de su importancia y que haga oír una voz de rechazo al actual sistema. Este ha de ser el primer paso, pero no el único, para la construcción de una Universidad verdaderamente democrática.

                                                                                                                                                                           Dailos González Díaz

Las grietas del Plan Bolonia

Grietas en los muros de la Central (ULL)
Grietas en los muros de la Central (ULL)

La Convergencia Europea (Espacio Europeo de Educación Superior) ha fracasado en el Estado español, si bien ese “fracaso” no supone la derrota de la propuesta neoliberal. Por el contrario, el proceso de mercantilización de la educación superior se ha consumado igualmente. Serán, por tanto, una serie de matices los que marquen las distancias con el “viejo modelo” de Universidad, pero en dichos matices se condensa la idea que fundamenta la Convergencia: la reconversión de la Universidad. Una reconversión que, en su versión “fracaso”, nos hace doblemente pobres. Por una parte, se pierden las supuestas ventajas esbozadas en el plan inicial y, por la otra, nos quedamos a merced de toda una serie de reformas y contra reformas. Bolonia supondrá para la Universidad un periodo, presumiblemente largo, de continuas desestabilizaciones, deshaciendo y remodelando a la manera de los nuevos tabiques que dividen aulas convirtiéndolas en claustrofóbicos habitáculos.

El Plan Bolonia en la ULL

En la ULL todo será mucho más duro. En este sentido, no se trata -posicionados en el rechazo a la Convergencia Europea- de cargar, simplemente, contra un discurso y un modo de hacer las cosas, la realidad del día a día es mucho más compleja y sangrante. Sometidos como estamos a un Plan que ha carecido de planificación, la representación estudiantil se convierte en una auténtica corresponsalía de guerra. Las brechas que se abren a nuestros pies son excesivas y amenazan con desestabilizar toda la estructura. Bolonia carece de suelo firme. Sustentada en el discurso débil y en el falso dinamismo de la post- política, la estética boloñezca se deshace y nos permite ver, en directo, el frío andamiaje mercantil.

El papel de la FEULL

Al frente de dicha trama se situaría la FEULL (Fundación Empresa Universidad de La Laguna), con su oferta de becas y prácticas de empresa a bajo coste (para la empresa, obviamente). Este tipo de fundaciones están gestionando un reserva de mano de obra barata y disciplinada (muy pocos estudiantes están sindicados, por poner un ejemplo). Las becas y prácticas suelen oscilar entre los 200 y 600 euros al mes. De esta forma, las fundaciones universitarias se convierten en auténticas ETT (Empresas de Trabajo Temporal), gestionando la mano de obra de vanguardia (en este caso de las Islas), mano de obra que se ve sometida a una precariedad absoluta: temporalidad, escasa remuneración y férrea disciplina (sobre todo mucha auto-disciplina, puesto que este tipo de estrategias empresariales juegan con las expectativas de futuro del “empleado”).Y, efectivamente, las prácticas no garantiza en modo alguno que los estudiantes logren un empleo digno al terminar sus estudios.

Efectos secundarios del Plan Bolonia: Derecho e Ingeniería de la Edificación

Por otro parte, entrarían en juego otro tipo de “contingencias” (efectos secundarios del Plan Bolonia) que se van dando según “avanza” el proceso a causa, precisamente, de esa desestabilización generalizada. En este sentido, los universitarios se ven afectados por nuevas normativas que van saliendo al paso. Un ejemplo sería la Ley 34/2006, de 30 de octubre, sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales. Dicha regulación provocó la movilización de los estudiantes de Derecho de la ULL el pasado 7 de abril.

En la misma lógica del “efecto secundario”, los estudiantes se pueden ver afectados por la quiebra de la propia planificación general de alguna de las nuevas titulaciones. El ejemplo más notable de esto sería la situación que están viviendo los estudiantes de Ingeniería de la Edificación:

“El Tribunal Supremo en sentencia firme y contra la que no cabe recurso, da por anulada la denominación de Ingenieros de la Edificación tal y como se recogía en el Acuerdo del Consejo de Ministros de 14 de diciembre de 2007 que establecía las condiciones de los estudios conducentes al ejercicio de la profesión de Arquitecto Técnico.

El recurso contencioso administrativo fue presentado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Industriales (el CSCAE también ha denunciado esta denominación) y ha acogido con entusiasmo la sentencia que estima su recurso y declara nula toda articulación referida a la denominación “Ingeniero de la Edificación”.

Esta medida, agravada por la falta de información, propicio la movilización de los estudiantes, que se vieron obligados a acudir al rectorado:

“Pues bien, debido a que durante estos años nos han metido un cambio de plan inmediato en los cuatro cursos, que han habido muchísimos problemas para el cambio de titulación de Arquitectura técnica a Ingeniería de la Edificación y ha conllevado problemas de convalidación de asignaturas etc., esta denuncia por parte del Colegio de Ingenieros nos ha dejado también sin título”. (Fragmento del relato de uno de nuestros compañeros de “Ingeniería” de la Edificación)

Problemas en la planificación y financiación: ADE, Económicas y Empresariales

La aplicación del Plan Bolonia viene acompañada de graves problemas en planificación y de financiación (el ya famoso “coste cero”). En este apartado podemos situar los problemas que sufren los alumnos de ADE, Económicas y Empresariales:

“La cuestión es que por falta de aulas y profesores se unifican el turno de mañana y de tarde de 4º y 5º de ADE y ECO y pasa a ser únicamente turno de tarde, lo cual va a suponer masificación en las aulas e incompatibilidad de horarios principalmente. Y también parece que ahora a la gente de Empresariales tampoco les van a dejar acceder al 2º ciclo de cualquiera de las dos licenciaturas por lo mismo”. (Fragmento del relato de una de nuestras compañeras en Económicas)

La extinción de las licenciaturas y la falta de voluntad política: la convocatoria de diciembre

En otro orden de cosas, lo que está pasando con la convocatoria de diciembre y la extinción de las licenciaturas estaría vinculado, directamente, a un problema de planificación y, por supuesto, a una falta total de voluntad política. El relato que ofrecen en su blog un grupo de alumnos afectados es del todo esclarecedor:

“Y es que nos han tenido bastante desinformados, en ningún momento se lanzó algún tipo de comunicado informándonos a los alumnos de licenciatura lo que pasaba con nosotros y cómo iba a ser el proceso de extinción, hemos tenido que informarnos por nuestra cuenta, o enterarnos de los cambios por el ”boca a boca”.

Finalmente, nos enteramos de que nuestro plan se iría extinguiendo periódicamente curso por curso, dejando 2 años después del último de docencia, para sacar las asignaturas de dicho año. No tendríamos docencia esos 2 años siguientes, pero sí derecho a examen, con nuestras 3 convocatorias OFICIALES por asignatura. A pesar de que, según el Real Decreto, tendríamos hasta 2015 para sacar la licenciatura, sin ningún tipo de restricción en cuanto a cursos.

Además de esto, hace poco tiempo hemos sabido que en el último año con derecho a examen se nos quita la convocatoria de diciembre, con la explicación de que es algo extraoficial y cuenta para el siguiente curso. Por lo que sólo tendríamos 2 oportunidades para aprobar.

Si esto era así desde un principio, ¿por qué no se nos informó con tiempo para que pudiéramos valorar y organizarnos para sacar la carrera?

Por otra parte, somos alumnos, y por tanto tenemos nuestros derechos, que para eso pagamos una matrícula cada año. No nos pueden tratar como si fuéramos idiotas que asentimos a todo sin rechistar. Exigimos que nos traten con un mínimo de respeto y consideración. Estamos sometidos a un nivel de presión bastante importante, debido a que si no aprobamos las asignaturas que nos quedan, tendremos que irnos a grado, y por lo tanto, volver a hacer ciertas asignaturas que puede que tuviéramos aprobadas con anterioridad, pero como no existe convalidación posible, toca repetirlas”. (Fragmento extraído de  http://queremosnuestrosderechos.blogspot.com/)

“A good business”

A lo largo de los últimos años se viene representando una comedia diáfana sobre los parabienes de un proceso de convergencia educativa, una nueva forma de hacer las cosas en las Universidades. Subidos a lomos de la progresía pedagógica se alentaron una serie de cambios. Se edificó un discurso en el que todo eran ventajas y se obviaron las deficiencias que se iban detectando. Contra los sectores críticos se lanzaron exabruptos de todo tipo, al mismo tiempo, se les acusó de inmovilistas retrógrados.

Pasado estos últimos años, ya no se puede ocultar que Bolonia sólo ha traído problemas. Del optimismo inicial se ha pasado a una callada resignación; el proceso de mercantilización y de reconversión de la Universidad continúa imparable. La infiltración paraempresarial de la Universidad es un hecho. Las supuestas maravillas que nos depararía el “nuevo modelo pedagógico” no aparecen por ningún lado, es más, ni siquiera parece que exista verdaderamente esa nueva pedagogía más allá de la mera retórica y la propaganda, con su eslogan de “una educación centrada en el alumno” que, al final, no venía a significar absolutamente nada, sólo humo. La movilidad fue otra de las grandes mentiras vendidas con el Plan Bolonia.  Ahora ya no importa el nombre que le demos al proceso, ya no es necesario un esfuerzo excesivo a la hora de conjurar la reforma en virtud de la Economía del Conocimiento y de la innovación. La maquinaria cosificadora parece imparable y, por descontado, ya no importa el fracaso colectivo si unos pocos hacen buenos negocios.

Sabemos que hay gente muy interesada en que las cosas continúen así. Calladamente, muchos, de dentro y de fuera, han ganado dinero y, desgraciadamente, les queda mucho más por ganar.

 

 

 

 

 

El alumnado de la ULL rechaza a Doménech como Rector

Doménech deberá replantear su política con respecto al sector mayoritario de la ULL. A falta de que se publiquen los datos definitivos, Doménech obtiene un escaso 33,82% de los votos de este sector frente al 66,18 obtenido por su oponente. Ni unas supuestas becas firmadas con un colectivo ajeno a la ULL ni su controvertido botellón institucional han convencido a la mayoría. La FICULL no parece ser suficiente para persuadir al estudiantado. En cambio, un discurso en el que se habla de democracia, de respeto a la disidencia, de tolerancia sí parece haber encontrado mentes receptivas. El discurso de la acción por la acción, acción sin reflexión, no es suficiente. Sr. Doménech, le animamos a que reflexione y se replantee su política de los próximos 4 años.

Sobre la circular enviada por el Rector a la comunidad universitaria

El pasado día 4 de marzo, el Rector de la ULL, Eduardo Doménech, mandó una circular de apoyo al decano Pedro Benito Avero Delgado. Una circular en la que se manifestaban cosas como la que sigue:

Es lamentable que en una institución universitaria no se respeten, como viene siendo costumbre por parte de este grupo claustral, los ámbitos profesionales y se viertan hechos infundados sin ningún tipo de contraste previo”.

Según esta circular, AMEC tiene por costumbre no respetar los ámbitos profesionales. Para el señor Rector, nuestra participación política se limita a la difusión de falsedades. Es decir, todas las irregularidades y deficiencias que AMEC ha denunciado desde que se configurara el grupo en el año 2006 están vinculadas a la mentira y la falsedad. AMEC, según esta soflama, sería un grupo embarcado en el engaño y la difamación. Por tanto, el principal grupo del alumnado basaría su praxis política en la mentira y en el ataque a los trabajadores de esta institución académica.

Sinceramente, esto es lo que emana de la circular enviada por el Rector; circular que no llega a la altura de la Fatwa de Avero, puesto que carece de los elementos “jurídico-teológicos” de ese famoso documento. Aunque, sin duda alguna, la circular de Doménech alimenta ideológicamente la rabia de don Pedro. Curiosamente, AMEC barajó la posibilidad de solicitar al señor Rector, como máximo representante de la Institución, protección frente a los furibundo e irracionales ataques del decano, pero con esta circular nos ha dejado desamparados. Doménech elije la “verdad” del señor decano, la “infalible verdad” de Pedro Avero.

Si un profesor dice amen en esta Universidad, el alumno que contradiga dicho exabrupto miente de forma espontánea. Por todo esto, al poner en duda nuestra buena fe, Doménech cuestiona cualquier tipo de reivindicación estudiantil que suponga contradecir la “verdad” de un señor decano o de un profesor.

Hace cuatro años, Doménech dejó claro, cuando se presentó por primera vez al cargo de rector, que no quería “radicalismos” en la ULL; llegado el momento, AMEC tuvo que contestar dicha voluntad (de poder). Para nosotros, será imposible olvidar aquel tiempo terrible en los que la Institución invertía sus energías y recursos económicos en perseguir al anterior portavoz de AMEC. Parece que fue ayer, nos referimos a los años 2008 y 2009, cuando Doménech abrazaba como única causa la “destrucción” del que fuera nuestro portavoz hasta noviembre de 2010. Cómo poder olvidar aquellos días grises en los que en una perdida cripta universitaria el profesor Juan Carlos Moreno Piquero instruía a nuestro querido amigo. En aquella ocasión, estas fueron nuestras palabras para don Eduardo Doménech:

Este Rector, cuya primera intervención pública fue para expresar que no quería radicalismos en la Universidad, ha demostrado en todo este tiempo con su talante que en la Universidad sólo existe un radicalismo: el suyo propio. Y para ello, se vale de un recurso viejo, tan viejo como la humanidad misma: la represión. De los cacheos a la entrada de Claustro a estudiantes, ahora desempolva del olvido un manual de represión fascista para cortar de raíz la crítica a su Rectorado: el Reglamento de Disciplina Académica de 1954” (Fragmento del Manifiesto por la Derogación del Reglamento de Disciplina Académica de 1954, leído el el Claustro de la ULL, junio de 2008).

Saturno comiéndose a un estudiante

Ahora, marzo de 2011, se repite la jugada de Doménech. La misma jugada del 2008. Desacreditar a los únicos alumnos críticos capaces de asumir, sin pensar en las represalias, la lucha por los derechos del alumnado. Pese a todo, nos mantendremos en nuestras convicciones a sabiendas de que nos guían poderosas razones. Defenderemos hasta la saciedad el derecho de los alumnos a percibir su beca en el TIEMPO Y EN LA FORMA ADECUADA. No podemos permitir que los despistes o los enfrentamientos entre administraciones se cobren como víctimas a los alumnos. No lo vamos a permitir y levantaremos la voz frente a este atropello. Muchos estudiantes nos escriben desesperados porque no aparecen en los listados de las becas, alumnos que dependen de estas ayudas para poder continuar sus estudios; señor Doménech, alumnos que para comer necesitan que sus becas sean tramitadas de la mejor forma, alumnos que no entienden de enfrentamientos ni de oscuros intereses políticos.

Texto integro de la circular enviada por el Rector a la comunidad universitaria