Sin noticias de la Vicerrectora de Planificación e Infraestructuras (asunto Neurocog/ULL)

La Vicerrectora de Planificación e Infraestructuras, doña Gracia Rodríguez Brito, no nos ha remitido ninguno de los informes que le solicitamos el pasado día 10 de junio en relación con la obra que se está llevando a cabo en los jardines del Campus de Guajara (construcción del edificio que albergará el Neurocog). El silencio ha sido la única respuesta a nuestra solicitud. La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario lamenta la falta de información, información necesaria para tener un criterio apropiado sobre esta cuestión.

El Neurocog en prensa: La Opinión de Tenerife [11/06/2011]

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¡Adiós, Guaharvard, adiós!

A finales del mes de abril se valló una parte del jardín del campus de Guajara, entre la garita de seguridad y la Biblioteca, para construir un nuevo edificio universitario que albergue el proyecto Neurocog.

Se trata de una edificación de 324 m2 de planta, en un proyecto en dos fases. La primera fase: sótano y planta a nivel de suelo, y la segunda fase: una planta adicional para aulario. Un grupo de personas de la comunidad universitaria enviamos al Rector un escrito de protesta, -que ha sido apoyado por más de 500 firmas- en el que se solicitaba que se paralizara la obra y se buscara una ubicación alternativa, manifestando nuestro rechazo a que los espacios verdes y ajardinados sean considerados como “potencialmente edificables”, creyendo que esa actitud es aún más injustificable en una Universidad.

La realización de la obra cogió por sorpresa a buena parte de la comunidad universitaria ya que nadie sabía a ciencia cierta cuándo y cómo se había aprobado su realización y su ubicación concreta. Las referencias a la misma que se han encontrado son muy vagas e imprecisas. Incluso una nota de prensa que se publicó en el mes de febrero hablaba sólo de su construcción en el Campus de Guajara “cerca de la Biblioteca”, aunque el Rector sostiene que la decisión se tomó por procedimientos reglados y con todos los requisitos necesarios, siendo él en última instancia quien ha adoptado la decisión en el ejercicio de sus competencias.

Después de intercambiar unos cuantos escritos y de conversar con el Rector y su Jefe de Gabinete, se comprometieron a buscar alternativas y realizar pruebas de viabilidad en otros emplazamientos.

Entretanto, el director del proyecto Neurocog, envió un mensaje a los directores de institutos de investigación de dentro y fuera de la Universidad pidiendo apoyo a un texto titulado “Ciencia versus césped” en el que se cuestionan los argumentos de quienes nos opusimos a esa ubicación e incluso a las personas que los defienden, tratando de presentarlos como “unos pocos enemigos del progreso y de la ciencia”, como si el número de personas y no los argumentos fuera lo importante, y como si la ciencia no pudiera prosperar en otro espacio que no suponga un destrozo de unos jardines cuidados durante tanto tiempo. Al parecer, las pruebas realizadas en el único espacio alternativo que el Sr. Rector ha tomado en consideración han resultado negativas y desaconsejan su uso. Ante la pregunta por la posible ubicación en un terreno próximo que está disponible, la respuesta es que ni siquiera se hicieron las catas porque habría que cercar la construcción y contratar seguridad nocturna; ello supondría un sobrecoste a la obra de un 20%, por lo que se desechó la ubicación alternativa situada en el entorno de la nueva facultad de Bellas Artes y del aparcamiento vigilado.

De este modo llegamos al día 1 de junio, cuando el Sr. Rector comunica a la Comunidad Universitaria su decisión de continuar con la obra en el lugar elegido previamente “en la parcela de entrada al campus de Guajara, al entender con ello que se facilitaba el acceso a esta infraestructura científica, y se le garantizaba una adecuada visualización social e institucional, además de estar dentro de los perímetros de seguridad contratados por la institución académica.”

Ante todo esto queremos recordar aquí que allá por el año 1992, momento del traslado al nuevo Campus universitario de Guajara, circulaba la broma, tanto por parte de quienes se trasladaban como de quienes se quedaban en el deteriorado y abandonado Campus Central, de referirse al nuevo campus como Guaharvard, ironizando sobre la enorme diferencia entre ambos campus. También por aquel entonces las autoridades académicas y políticas se referían al Campus de Guajara como un espacio a la altura de las mejores universidades europeas, resaltando la concepción novedosa del diseño –un aulario general, una biblioteca y un edificio para albergar las dependencias de las facultades que se trasladaban-, la amplitud de los espacios y también el estupendo diseño de sus amplios jardines.

Los edificios estaban rodeados de superficie ajardinada y en la parte más baja del Campus se abría, y aún se abre, una espléndida explanada, ligeramente inclinada, cubierta de césped con palmeras y algunas placitas con árboles (un olivo, un sauce, un drago) y viarios arbolados con otras variedades.

Primero el edificio de la Facultad de Filosofía y luego la ampliación del Aulario supusieron la ocupación de superficies ajardinadas, con menor impacto debido a su situación en la trasera de la Biblioteca y el Aulario respectivamente, pero aún así a costa de espacios verdes.

Ahora se pretende continuar con este pequeño mamotreto que romperá toda la armonía de lo que queda. Eso sí, el edificio se verá desde todos lados como un forúnculo que destruirá parte del jardín, de las palmeras… El objetivo último parece encaminarse a que no quede ni un metro de jardín en ningún lugar del campus, con un afán constructivo más propio de especuladores que de científicos cultos.

La decisión adoptada, a pesar de que pueda satisfacer a algunos, es a nuestro juicio la más lesiva para los intereses de la Universidad de La Laguna ya que destruye irremisiblemente un patrimonio que deberíamos haber cuidado para las siguientes generaciones que, sin duda, habrán de recriminarnos nuestra mala gestión. No se trata de protestar por protestar ni de impedir el desarrollo científico de la Universidad, ni la investigación del profesorado, como algunos prefieren pensar. Deseamos al Neurocog el éxito más rotundo en su quehacer científico, y le brindaremos todo el apoyo a nuestro alcance para que lo consiga, tanto a título personal como profesional.

Se trata precisamente de lo contrario, de hacer posible que el desarrollo científico y el social sea compatible con el respeto al medio ambiente y con un entorno humano y habitable. Se trata de que la Universidad esté y deba continuar comprometida con esos valores. En definitiva se trata de que el Neurocog prospere en un lugar más idóneo y más acorde con los intereses generales sin, por ello, ser menos accesible y menos visible a la institución y a la sociedad.

En cualquier caso, para que no caiga en el olvido, queremos dejar constancia de que en las dos reuniones mantenidas con el Sr. Rector y su Jefe de Gabinete, nos aseguraron que este edificio no tendría una segunda planta y que no se construirá ningún otro edificio adyacente o en las proximidades de este en el futuro. Aún así, si esta construcción continúa, ya podemos decir: ¡Adiós Guaharvard, adiós!

POR LA DEFENSA DEL CAMPUS DE GUAJARA

La Plataforma en Defensa del Campus de Guajara quiere hacer pública su oposición a la contrucción de un nuevo edificio en los jardines del Campus de Guajara. Esta oposición está basada en la defensa del entorno paisajístico del Campus y en la reivindicación de una gestión transparente y democrática de la ULL.

Actualmente se está realizando en los jardines del Campus de Guajara, en la zona que se encuentra frente a la Biblioteca y colindante con la calle José Luis Moreno Becerra, la excavación para la construcción de un nuevo edificio que albergará el Proyecto Neurocog. Dicho edificio tiene una superficie de 324m2. y responde a un proyecto diseñado en dos fases: la primera fase consta de sótano y planta a nivel de suelo, y la segunda fase de una planta adicional para aulario.

Desde el inicio de la excavación, un grupo de personas perteneciente a la comunidad universitaria ha realizado diferentes escritos de protesta dirigidos al Rector en los que se manifestaba el rechazo a que los espacios verdes y ajardinados fueran considerados “potencialmente edificables” y además se solicitaba que se paralizara la obra y se buscara una ubicación alternativa.

Paralelamente se realizó una recogida de firmas de protesta, recabando más de 500 firmas pertenecientes a todos los sectores de la ULL (Alumnado, Personal de Administración y Servicios y Personal Docente e Investigador), que hoy entregamos al Sr. Rector.

Asimismo se ha preguntado por el proceso de toma de decisiones en los órganos competentes de la propia universidad y por las condiciones urbanísticas de esta construcción. Entendemos que la respuesta recibida no es satisfactoria.

Queremos dejar absolutamente claro que no se está ni se ha estado en contra del Proyecto Neurocog, sino todo lo contrario. Queremos que no sea un parche añadido a última hora respondiendo a un criterio de “visibilidad” más que cuestionable y que además genere malestar en la comunidad universitaria.

Lo que solicitamos es que esté en una zona que no provoque controversia y que dicha ubicación sea decidida en los órganos competentes, respetando el entorno ajardinado del Campus de Guajara y con las garantías legales y urbanísticas necesarias.

Después de una paralización momentánea de la obra para hacer una cata del terreno en otra zona del campus, la respuesta definitiva del Rector ha sido que el edificio se hará donde estaba previsto, es decir, en la zona mencionada al principio de este texto. Sin embargo, entendemos que se podrían haber realizado catas en otras zonas.

Ante esta situación diferentes grupos claustrales de la ULL así como diferentes personas a título individual hemos constituido la Plataforma en Defensa del Campus de Guajara con el objetivo de continuar solicitando:

  1. La paralización inmediata de esta obra.

  2. La ubicación del mencionado edificio en otra parcela de la ULL, manteniendo así el equilibrio paisajístico del Campus de Guajara.

  3. El esclarecimiento de las condiciones en las que se encuentra la obra y los informes técnicos correspondientes a ubicaciones alternativas.

  4. La toma de las decisiones que sean necesarias sobre este tema, de forma transparente y democrática en los órganos competentes de la ULL.

  5. La gestión racional de los espacios, mediante la aprobación definitiva de un Plan Director de Espacios de la ULL.

En La Laguna, a 10 de junio de 2011.

PLATAFORMA EN DEFENSA DEL CAMPUS DE GUAJARA.

Circular del rector en relación con el “proyecto estructurante Neurocog”

En relación con esta cuestión queda muy poco que decir, podríamos hablar del clásico “ordeno y mando” y filosofar de tantas otras cosas por el estilo, pero creemos que este “retrato” no admite mayores comentarios. Nos permitimos, no obstante, una referencia bíblica, tan necesaria en estos tiempos en los que el fariseísmo campa por nuestra Universidad. Lc 6, 43-45:

43 Porque no hay un árbol bueno que lleve fruto malo, ni por el contrario, árbol malo que lleve fruto bueno. 44 Porque cada árbol se conoce por su fruto. No se cogen higos de los espinos, ni se vendimian uvas de un zarzal. 45 El hombre bueno saca el bien del tesoro bueno de su corazón y el malo saca el mal del tesoro malo.

  ***

 

Nota: Les ofrecemos el texto íntegro de la circular.

Estimados miembros de la comunidad universitaria,

Les escribo este correo para informarles de que, tras varias semanas de negociaciones, el proyecto estructurante Neurocog para la investigación del cerebro humano se edificará en la misma parcela en la que se planificó inicialmente. La imposibilidad técnica de llevarlo a cabo en el lugar alternativo, sin que ello suponga un sobre coste y sin que se vea comprometida la financiación recibida, nos obligan a tomar esta decisión, que espero sea asumida con responsabilidad y altura de miras y que, a continuación, paso a explicar con más detalle.

Tras negociaciones con la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información se llegó en su día a la decisión de cofinanciar esta infraestructura, que, tal y como se informó en el pasado Claustro del 24 de mayo, albergaría a los investigadores y equipamiento científico destinado a este proyecto.

Para materializar este acuerdo, hay que retroceder hasta el Consejo de Gobierno de noviembre de 2009, en el que se aprobaron las directrices presupuestarias del año siguiente y se incluyó la financiación para llevar a cabo esta iniciativa. Paralelamente, el Vicerrectorado de Planificación e Infraestructuras a través de su oficina técnica, junto a la Facultad de Psicología y a los investigadores de Neurocog, elaboraron el proyecto de edificación en la parcela de entrada al campus de Guajara, al entender con ello que se facilitaba el acceso a esta infraestructura científica, y se le garantizaba una adecuada visualización social e institucional, además de estar dentro de los perímetros de seguridad contratados por la institución académica.

Hace escasas semanas, cuando comenzó la obra en Guajara, se produjo el malestar de un grupo de universitarios y se le solicitó a este rector, a través de múltiples correos electrónicos, que se paralizase la obra hasta estudiar una posible nueva ubicación. Y así se hizo, se paró para dialogar con las partes implicadas y se inició el estudio de una ubicación alternativa. De estos últimos extremos han sido informados tanto el Consejo de Gobierno como el propio Claustro.

Muy recientemente, el Rectorado recibió los resultados del estudio geotécnico elaborado en la zona alternativa, ubicada en la parte trasera de la Facultad de Filología, del que se deriva un sobrecoste de más de un 20% frente al presupuesto inicial y un retraso en la entrega de la obra que acarrearía un serio peligro de no poder justificar la financiación recibida en tiempo y forma.

Por tanto, ante el informe recibido por parte de la Oficina Técnica sobre las catas realizadas en el emplazamiento alternativo, y atendiendo a la posibilidad de que esta universidad pierda la financiación obtenida por no cumplir los plazos de justificación pertinentes, este Rectorado ha resuelto volver al emplazamiento inicial para continuar de forma inmediata con la obra de construcción de Neurocog, que esperamos esté finalizada lo antes posible.

Como señalé al inicio de este correo, espero que se entienda la decisión adoptada, que, si bien no satisface a todos, es, a nuestro juicio, la menos lesiva para los intereses de la Universidad de La Laguna.

Atentamente,

(Firma: El Rector)

 

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Césped, Ciencia y falacias

 

Si desde una posición distante y desinformada -la mía, al comienzo del asunto- se entendía mal la necesidad del intento de destrozar el entorno del campus de Guajara, una vez leídos los documentos de la polémica, queda claro de parte de qué está la razón. Felicito y agradezco a las personas que tomaron la iniciativa de la protesta, especialmente a los compañeros de la Biblioteca, que nos dan un magnífico ejemplo de cómo asumir la representación de los mejores valores académicos en la ULL. No sólo me refiero a la cuestión material de la defensa de los intereses generales y a largo plazo de la Universidad. Me refiero también a la forma honrada, honesta, de argumentar a favor de su punto de vista, de exponer las razones. Aquí nos ofrecen los compañeros bibliotecarios una lección, que nos recuerda a todos los universitarios reglas fundamentales del diálogo racional a la que estamos obligados a atenernos si es que queremos que nuestros argumentos sean considerados. Una lección que parece especialmente necesaria por el contraste con la muy desafortunada retórica de los promotores del proyecto. Y es que lo que nos llega de ellos es un discurso plagado de falacias, inadmisibles en un contexto académico. Se comienza por aludir a un “grupo reducido de miembros de la comunidad universitaria“, como si la cantidad de defensores de una causa decidiera su validez. Se termina con un recurso que sólo puede entenderse como amenaza: la apelación a “la opinión pública, en caso de que se divulgase esta situación”. En medio, se nos quiere convencer con una de las más intolerables -ya que apela a la emocionalidad más ciega y presupone en el otro la minoría de edad lógica- de las falacias: la “ignoratio elenchi”. Se incurre en ella cuando se oponen, sin más, Ciencia y césped, suponiendo un entorno en el que lo primero será preferido. Claro que esa contraposición no es más que un dislate que nada tiene que ver con lo que se discute. Todos sabemos que no se trata del césped, sino de las personas y de la universidad de la que queremos formar parte y que nos gustaría legar. Eso es lo que se discute; y nos tendrán que dar mejores y menos tramposos argumentos para convencernos de que la Ciencia sólo puede echar raíces y florecer precisamente en esa esquina del Campus de Guajara.

Ciro Mesa Moreno, Catedrático de Filosofía de la ULL