Las universidades canarias, sin fondos para investigar (La Opinión de Tenerife)

El Gobierno canario deja en el aire más de cinco millones previstos para 2011. La falta del capital programado afecta a cientos de proyectos científicos.

MARÍA JESÚS HERNÁNDEZ El Gobierno canario ha retirado a las universidades los más de cinco millones de euros presupuestados para la investigación en 2011, dejando en el aire centenares de proyectos científicos, becas, contratos y estancias en el extranjero, según ha denunciado el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Fernando Real. Dicho presupuesto se enmarca dentro de los programas establecidos por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), que dirige Juan Ruiz Alzola, con las universidades y los centros de investigación en Canarias destinados a financiar determinadas líneas de actuación en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).

Sobre dicha situación, Alzola confirma que dicho presupuesto está en el aire aunque llamó a la calma porque, “de momento no hay ninguna decisión en relación a que se vaya a dejar de hacer nada que estuviera programado. Vamos a intentar encajarlo en la disponibilidad actual”.

Concretamente se trata de tres iniciativas para financiar becas predoctorales para formación de personal investigador; proyectos de investigación para líneas consolidadas dentro de los centros de investigación y que precisan apoyo económico; y los programas de movilidad para investigadores. En las tres casos, las convocatorias fueron evaluadas y resueltas parte de la ACIISI, y aprobado el presupuesto que asciende a unos 5.263.000 euros.

“De repente, hay una maniobra económica por parte del Gobierno canario, que cierra el presupuesto el 30 de noviembre, y todas estas convocatorias que ya estaban cerradas de antemano, se quedan en el aire, nadie nos asegura que podamos contar con ese dinero que ya había sido ofertado, ahora nos dicen que no saben si esto va a ser financiable o no, cuando la financiación estaba comprometida para proyectos y becas que comenzarían en enero de 2011”, apuntó Real.

En este sentido, el director de la ACIISI explicó que tras el cierre presupuestario, los gastos requieren una autorización de la Consejería de Economía y Hacienda, una situación que viene dada por la crisis económica. “Al igual que otros departamentos, hemos hecho una solicitud a la Consejería para exceptuar de ese cierre presupuestario los programas de la agencia, hemos hecho una priorización atendiendo a los programas que están hechos. La Consejería tiene que tener una imagen de conjunto y, probablemente, la próxima semana, nos informará a todos los departamentos sobre qué gastos podemos seguir comprometiendo”.

Según destacó Fernando Real, en el caso de la Ulpgc, están en el aire más de cien proyectos de investigación de todas las áreas científicas, 16 becas predoctorales, y más de 50 ayudas de movilidad, unas cifras similares a las de la Universidad de La Laguna. Ambas instituciones engloban más del 80% de dicho presupuesto, el resto va a parar a otros centros públicos de investigación en el Archipiélago.

“Los países y regiones más desarrollada saben de la importancia de invertir en I+D+i para poder salir de la crisis en un futuro próximo. En Canarias, existe la responsabilidad de un gobierno para priorizar las cosas importantes en momentos de crisis, y justamente la I+D+i tienen que estar en primera línea”, indicó el vicerrector.

Real subrayó la necesidad de que el Gobierno de Canarias no sólo apoye la construcción de la sociedad del conocimiento, sino que lo demuestre con hechos. “Para seguir invirtiendo en investigación tenemos que creer en ella, y el momento de hacerlo es ahora, demostrando que hay financiación para poder ejecutar. Hay que creer que la I+D+i sirve para algo y el momento de demostrarlo es ahora”.

Programa científico

Institutos de investigación
La ULL cuenta con 12 institutos de investigación: Instituto de Lingüística Andrés Bello; Instituto Universitario de Astrofísica; Instituto Universitario de Biorgánica Antonio González; Instituto Universitario de Ciencias Políticas y Sociales; Instituto Universitario de Desarrollo Regional; Instituto Universitario de Estudios Avanzados en Atómica, Fotónica y Molecular; Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres; Instituto Universitario de Estudios Medievales y Renacentistas; Instituto Universitario de la Empresa; Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias; Instituto Universitario de Materiales y Nanotecnología e Instituto de Tecnologías Biomédicas.

OTRI
La Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) gestiona la oferta tecnológica de la ULL. Para ello identifica los resultados transferibles generados por los grupos de investigación y los difunde entre las empresas. También facilita la transferencia de los resultados de la investigación a las empresas. Además, canaliza las demandas tecnológicas de la empresa hacia la Universidad y transfiere los conocimientos innovadores hacia el sector productivo; diseña de estrategias y actuaciones para cumplir con eficacia las actividades mencionadas.

Mundo laboral: Precariedad, fuente de la eterna juventud [El País 20/09/2010]

En este artículo se describe de forma sencilla la situación en que se encuentran los jóvenes titulados; frente a la retórica sin contenidos del “Ni-Ni”, este artículo permite apreciar el fondo amargo de la realidad laboral de una generación sin avales.

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EA-CANARIAS DENUNCIA QUE EN BACHILLERATO SE GENERALIZAN LAS AULAS MASIFICADAS, ALUMNADO SIN MATRICULA Y LA FALTA DE OPTATIVIDAD

Esta situación se ha empeorado este año con los recortes en marcha y que la Consejería trata de ocultar.

El Sindicato de Trabajadores/as de la Enseñanza Asamblearios de Canarias (EA-Canarias) denuncia la situación en que se encuentra la impartición del Bachillerato en este comienzo de curso. La LOE fija un nuevo currículum que deja muchas asignaturas a elección del alumnado pero el mínimo fijado por el Gobierno regional para ofertar las materias opcionales impide que los centros puedan ofrecer muchas de ellas. Se trata de asignaturas básicas, como Latín, Biología o Física, Esta situación supone que el alumnado tendrá que realizar parte del curso en su centro y el resto de forma semipresencial o a distancia, porque en la práctica, no pueden ofertar una optatividad real por falta de grupos.

Asimismo denunciamos que se ha quedado alumnado sin poderse matricular. La Consejería de Educación en sus previsiones de matrícula y de nombramientos docentes, no ha tenido en cuenta a los alumnos que no logran aprobar en los exámenes de septiembre y que repiten, ni a los que intentaron entrar en un ciclo de Formación Profesional y al quedarse fuera, lo intentan en Bachillerato. Esta situación ha provocado que numerosos centros tengan una importante lista de espera. Al día de hoy hay un determinado número de estudiantes que no pueden acceder a Bachillerato.

El Sindicato de Trabajadores/as de la Enseñanza Asamblearios de Canarias señala que las aulas además se encuentran masificadas, por lo que los centros no pueden afrontar la falta de plazas si la Consejería no aumenta el número de grupos y nombra más profesores. Los centros no pueden seguir masificando sus aulas por la decisión del Gobierno de Canarias de recortar en gastos educativos. La respuesta que le dan a los centros desde la Consejería es que matriculen a los alumnos pero sin aumentar los grupos

Esta lamentable situación está contribuyendo al deterioro de esta etapa educativa, cercenando las posibilidades de formación de muchos jóvenes.

EA-Canarias considera que se tendrían que estar planteando una ampliación de la oferta educativa del Bachillerato, una oferta de asignaturas variada en todos los centros, extensión de las enseñanzas nocturnas, potenciación de la enseñanza de adultos en esta etapa, creación de los grupos necesarios desmasificando las aulas, extender el Bachiller a los municipios en donde actualmente no se oferta, entre otras medidas necesarias.

                                  Canarias, a 11 de septiembre de 2010

Por un “cambio de turno” racional

Le hemos escrito al Rector de la ULL para solicitarle una nueva “Instrucción General” sobre el cambio de turno.

Desde AMEC, consideramos que las rígidas “instrucciones” sobre el cambio de turno en las distintas facultades están generando un enorme malestar entre el alumnado. En principio, dichas normativas emanan desde las diferentes juntas de facultad, por lo que no cabe sino el mayor respeto a las decisiones que se toman en cada centro. Aunque, por otro lado, sería interesante contar con un criterio común, que permitiera una mayor flexibilidad a los estudiantes a la hora de elegir turno y, en muchos casos, profesor (un ejemplo de esto, es la situación que viven los alumnos de Derecho a raíz de la nueva “Instrucción sobre asignación y cambio de turno”, que les ha causado un enorme perjuicio). Así mismo, consideramos que se debe tener en cuenta el lugar de residencia del alumno como causa prioritaria a la hora de autorizar el cambio de turno, puesto que muchos alumnos emplean gran parte de su tiempo en trasladarse desde su lugar de residencia y viceversa, alumnos que viven en otros municipios o en zonas alejadas de los grandes circuitos del transporte insular; en este sentido, no sólo se debe tener en cuenta la distancia, sino el tiempo que se tarda en hacer los recorridos y los medios de transporte que pueden ser usados por los estudiantes.

Este escrito lo registramos en el rectorado el pasado 26 de agosto, aún no hemos recibido ningún tipo de respuesta.Entradas relacionadas: Rechazamos la “Instrucción sobre asignación y cambio de turno” de la Facultad de Derecho

La crisis golpea con fuerza: “El Ejecutivo admite que Educación sufrirá recortes debido a los ajustes”

“El mayor ajuste económico de la historia de la comunidad autónoma canaria, en torno a los 1000 millones (…)” (La Opinión de Tenerife) 

 

La política de recortes se refuerza. La crisis y los políticos en crisis nos dan una nueva sacudida. En Canarias no se ve luz al final del túnel, estos días de calor sofocante se han convertido en la metáfora ideal  de la política de “tierra quemada” promovida por el Gobierno de Canarias. La decadencia invade las instituciones públicas y se adueña de todos los rincones. Enseñantes Asamblearios (EA-Canarias) adelantó ya una contundente crítica hacia los juegos malabares del presidente Rivero:

“El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, aseguraba ayer ante los medios de comunicación, que las partidas de Educación no sufrirán recortes el próximo año. La realidad no parece confirmar que vaya a ser así, pues a estas fechas hay aprobadas por parte de la Consejería de Educación toda una serie de recortes que repercutirán en gran medida en la calidad de la educación”. (Ver:  Las declaraciones de Rivero respecto a no reducir partidas educativas para el próximo curso no parecen corresponderse con los hechos [EA-CANARIAS])

Presagiamos una “nueva Era” en la política canaria; un tiempo caracterizado por la consumación de la campaña de desprestigio en contra de todo aquello que haga referencia a “Lo Público”. Los medios de comunicación del oficialismo están preparando su ofensiva para convertir a las víctimas (la ciudadanía en general) en los responsables de todos los males; especialmente, se demonizará a los militantes sociales. Las organizaciones, grupos y personas que han denunciado la infamia a lo largo de estos años sufrirán el mayor de los ataques, sin parangón en los últimos 25 ó 30 años. Al tiempo, la corrupción invadirá todas las esferas de la administración. Si bien las prácticas corruptas han estado siempre presentes en la Administración Pública, ahora podremos hablar de auténtico saqueo, una razzia en toda regla.

La Opinión de Tenerife:

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Detalles de una noticia:

 

 

 

 

José Luis Pardo: ´Hay un desmantelamiento de la Universidad disfrazado de revolución pedagógica´

“Quienes gobiernan la cultura impresa intentan disimular sus fracasos con el anuncio de la revolución digital, pero la verdad es que el aprendizaje no será más fácil con artilugios digitales”

ANDRÉS MONTES | La Opinión de La Coruña. José Luis Pardo (Madrid, 1954) cumple con el cometido clásico del filósofo y tritura con eficacia el discurso dominante. Por eso en el X Seminario europeo sobre empleo celebrado días atrás alertó del desmantelamiento de la Universidad y de su sustitución por un sistema de formación superior a merced en exclusiva del mercado laboral. Catedrático de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense, avisa también del espejismo del cambio de era y de nuestra imposible transformación en seres reciclables de continuo, tal como parece exigir el sistema productivo. En 2005 obtuvo el Premio Nacional de Ensayo con La regla del juego. La dificultad de aprender filosofía y ahora recopila sus trabajos de los últimos años en Nunca la basura fue tan hermosa.

 

-Usted es contrario a las recetas más comunes sobre la enseñanza universitaria y defiende la autonomía del saber frente a quienes tienen una visión más instrumental de la formación, orientada al ámbito laboral y a las necesidades del mercado.

 

-Yo creo que es al revés, es decir, creo que son ellos, los que orientan la formación superior al ámbito laboral, quienes se han salido de las recetas comunes. Desde que la Ilustración inventó la Universidad y la escuela pública, éstas han sido lugares donde, por así decirlo, los niños y los jóvenes se mantenían a salvo de la urgencia de la necesidad inmediata o de lo que ahora se llama el “mercado laboral”, cosa que para los que pertenecen a los sectores menos favorecidos ha sido esencial en su batalla contra la desigualdad económica. Los conocimientos adquiridos en el espacio de la escuela y en régimen de igualdad de oportunidades podían modificar la trayectoria biográfica de los desfavorecidos cuando se integraban en la sociedad. Antes de la Ilustración, por así decirlo, los niños y los jóvenes, si es que puede hablarse de tal cosa antes de la Ilustración, estaban mucho mejor adaptados al “mercado laboral”, en el que ingresaban en cuanto estaban físicamente maduros para hacerlo, pero también estaban adaptados a la tiranía y al despotismo. Y da miedo que esto mismo suceda cuando se acabe de desmantelar la Universidad Ilustrada para instalar en su lugar esta otra formación laboral acelerada. Yo creo que la Universidad está al servicio de la sociedad, y que si la sociedad necesita puentes la Universidad tiene que proporcionar los ingenieros capaces de construirlos, de modo que no se caigan a la primera tempestad; pero para eso tienen que aprender a ser ingenieros, es decir, no atender a las expectativas, caprichos o ansiedades de la sociedad, de los políticos ocurrentes, del mercado laboral, de los analistas financieros, o de su familia, sino al coeficiente de torsión del acero, a la resistencia de los materiales o a la densidad del cemento. Y lo mismo vale para el Latín, que también hace un servicio a la sociedad. Es lo que yo llamaría “autonomía del saber”, y diría que sin un saber autónomo la Universidad no puede ser útil socialmente.

 

-La paradoja es que las exigencias del mercado laboral son muy cambiantes, hasta el extremo de que una de las cualidades que más se valora es la adaptabilidad, la capacitación para asumir cometidos de amplio espectro, por así decirlo. En esa línea lo que debiera primar son los saberes amplios y no condicionados a la inmediatez del empleo.

 

-Es llamativo que la reclamación de los empresarios contra el saber académicamente reglado es que éste sobrecualifica a los estudiantes. ¡Nunca habríamos pensado que íbamos a tener que quejarnos de que nuestros estudiantes sabían demasiado!, aunque esto es algo más bien de los tecnócratas del management, no creo que los empresarios de verdad estén involucrados en ello. Lo que se exige a la Universidad es la descualificación del conocimiento, algo que ya se está logrando con los nuevos grados. Estos nuevos tecnócratas son enemigos de la rigidez, pero hay que recordar que no toda rigidez es mala de suyo. Hay al menos dos que no lo son: la rigidez de la ciencia, que procede de las cosas mismas de las que trata y a la cual debe la técnica su eficacia a la hora de transformar la realidad, y la rigidez del derecho, que introduce en las relaciones humanas la inflexibilidad de la justicia que hace la convivencia llevadera y elimina de ella la violencia. A ver si lo que se nos pide es que “flexibilicemos” la investigación a costa de la verdad o las relaciones laborales a costa de la justicia.

 

-Advierte usted de que eso tan traído de la sociedad del conocimiento consiste en realidad en dotar a los universitarios de “habilidades neoproletarias”…

 

-La expresión “sociedad del conocimiento” es un eslogan particularmente preocupante. Con ese rótulo se designa simplemente la extensión social de las tecnologías de la comunicación telemática, bajo la creencia absurda y supersticiosa de que el cambio de medio provocará inmediatamente y por arte de magia un aumento del conocimiento y hasta de la virtud; pero no ocurre solamente que quien es ignorante permanecerá ignorante por muchos ordenadores que se le administren, y que ni el cálculo diferencial ni el solfeo se harán milagrosamente más fáciles por culpa de los artilugios digitales, sino también que quien posee una cultura científica o humanista solvente recibirá estas tecnologías como un bendición que facilitará su tarea, mientras que quien carece de esa cultura sólo podrá utilizarlas para cosas como reservar vuelos baratos o descargar más rápidamente pornografía, actividades que en sí mismas son impecables si se mantienen en los límites de la legalidad, pero que no podemos confundir con la cultura intelectual o con el aumento del conocimiento. Conocimiento no es lo mismo que información, e información no es lo mismo que “datos”. Para que haya información hacen falta periodistas, y para que haya conocimiento hacen falta especialistas.

 

-¿Qué papel le queda a la Universidad?

 

-Hay un papel para la Universidad en las sociedades herederas de los valores ilustrados, no sólo como templo del saber y lugar público de formación superior de los jóvenes, sino también, como acabamos de recordar, como compensadora de los desequilibrios sociales y económicos mediante la igualdad de oportunidades. Puede que algunos políticos hayan decidido que hay que acabar con la Ilustración y con todas las instituciones que encarnaron esos valores. Puede incluso que la sociedad legitime ese programa, aunque lo dudo mucho. Si es así, yo pido que se diga claramente, en lugar de disfrazar el desmantelamiento de estas instituciones hablando de una revolución pedagógica sin precedentes que nos colocará en los puestos de cabeza del ranking internacional del conocimiento basura, o conocimiento rápido, o de una adaptación meteórica a las nuevas tecnologías. No estoy satisfecho con la actual Universidad española, pero la reforma que necesita no es la de los tecnócratas que quieren proceder a su privatización moral.

 

-Íbamos a refundar el capitalismo y, en realidad, nos extorsionan los mismos que nos metieron en esto.

 

-Yo creo que los tecnócratas que han diseñado el Espacio Europeo de Educación Superior saben de la Universidad lo mismo que los analistas financieros que provocaron la crisis saben de las empresas, es decir, absolutamente nada, si excluimos el instinto infalible para saber de dónde sacar el dinero. Y las agencias de evaluación de la calidad que velan por la docencia y la investigación funcionan exactamente igual que las agencias de calificación del riesgo que hoy hunden países enteros y ayer encontraron completamente sanas empresas a las que sólo quedaban veinticuatro horas de vida. El mero hecho de que se llegase a hablar de una “refundación del capitalismo” prueba no solamente las cotas tan altas que puede alcanzar la propaganda cuando su discurso está completamente vacío e hinchado únicamente de aire retórico, sino también la idea que estos mismos tecnócratas de las escuelas de negocios se hacen de la sociedad, como si fuese un juguete que se puede armar y desarmar como los niños hacían antes con sus rompecabezas, y no un delicado dispositivo que reposa sobre siglos de tradición y mares de sangre.

 

-Da la impresión de que al final las aguas económicas volverán a su cauce y sólo quedarán fuera de juego quienes no hayan conseguido reconvertirse, esos de los que usted habla en Nunca la basura fue tan hermosa, su libro más reciente.

 

-Sí, pero lo malo es que ésos, los no indefinidamente reciclables, somos nosotros. La idea, tan propia de nuestro tiempo, de edificios u objetos que ya de entrada se conciben para el reciclaje -y, por tanto, aunque suene un poco mal, que ya de entrada se conciben como basura- da lugar a un tipo de entidades y de construcciones que nos son muy familiares, que carecen de toda consistencia porque pueden ser inmediatamente transformadas en cualquier otra cosa: centros de convenciones, hospitales, viviendas familiares, hoteles u oficinas. Este mismo modelo es inaplicable a los seres humanos, porque éstos no son infinitamente reciclables ni están concebidos de origen con ese fin, sino, al contrario, con el de morirse. El dolor que produce el enfrentar una y otra vez a los seres finitos y vulnerables que somos al imperativo social de la reconversión y el reciclaje es uno de los principales componentes del malestar de nuestras sociedades, engatusadas con la ideología del rejuvenecimiento constante sin sufrimiento ni muerte. Y con el añadido de la sensación de culpa que se genera en quienes sienten su incapacidad para reciclarse como una tara psicológica que los inhabilita para el éxito.

 

-Los mercados son temerosos, las crisis tienen un fuerte componente psicológico y los inversores actúan, según Almunia, como miopes que sólo perciben perfiles difusos. Parece que nunca hemos estado a merced de dioses tan patosos.

 

-Bueno, los dioses en general siempre fueron peores que los hombres, según decía Walter Benjamin. Y los que estaban hambrientos de guerra y sangre no eran precisamente mejores que estos de las finanzas, lo malo no es la incertidumbre que genera el mercado, o la miopía de los inversores. Lo malo es que la política esté a merced de esos miopes.

 

-Aunque le pese a Bob Dylan, para usted los tiempos no están cambiando.

 

-Bueno, digamos que cuando escucho decir todo eso de que estamos viviendo un cambio de era inaudito, que todo lo que hemos aprendido y heredado ya no nos servirá de nada porque nos aproximamos a un período de inseguridad, incertidumbre, transformaciones imprevisibles y constantes mutaciones…, o eso otro tan socorrido de que “tenemos que cambiar el chip”, me da la impresión de que se trata de mantenernos entumecidos por el miedo para que abandonemos sin resistencia conquistas que llevaron mucho tiempo y esfuerzo, como se resume en aquella genial viñeta de El Roto cuya letra decía: “Por su propia seguridad, permanezcan asustados”. No niego que las cosas se han modificado de un modo importante en los últimos doscientos años, algunas no lo suficiente, por cierto, pero creo que mientras no esté claro que tenemos una alternativa a nuestras viejas democracias parlamentarias y nuestro amenazado Estado de derecho es mejor que no lo vendamos demasiado barato, que ya sufre demasiadas erosiones por parte de sus enemigos.

Fuente: http://www.laopinioncoruna.es/cultura/2010/05/16/jose-luis-pardo-hay-desmantelamiento-universidad-disfrazado-revolucion-pedagogica/385233.html