AMEC celebra que la ULL no aplique para el próximo curso un modelo de asignación de grupos y turnos que no fue consensuado con el alumnado

La presión del alumnado y el deseo de Antonio Martinón de ahorrarse otra polémica después de imponer el Calendario Académico “contra el estudiantado”, paralizan la aplicación para el próximo curso de una modelo de cambio de turno y asignación de grupo que la representación estudiantil consideró “injusto”.

La pretensión de la ULL, según informó la secretaria general, Dulce M. Cairós Barreto, al grupo claustral AMEC era “asignar el turno directamente según la primera letra del primer apellido, según la letra del sorteo anual para la presentación a concursos y pruebas de la Administración General del Estado”, y que dicha asignación “durara dos cursos académicos”.

Desde la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario, consideran que la medida “no resolvía los problemas informáticos que tiene la Universidad para llevar a cabo un proceso de matriculación en condiciones, ni mucho menos los históricos problemas inherentes al cambio de turno en la ULL”. De la misma forma, AMEC rechaza que se “intentara imponer esta nueva normativa sin contar con el estudiantado y que no se tengan en cuenta los informes presentados por el grupo claustral”, en los que se apuesta por una “normativa de cambio de turno racional” y, entre otras medidas, ” se defiende la posibilidad de que los alumnos y alumnas pudieran -en caso de necesidad- intercambiar sus turnos”, algo que, aseveran, “está normalizado en otras universidades”. Ver Propuesta de AMEC por un “cambio de turno racional”.

Supresión de turnos de tarde

Por otra parte, AMEC “rechaza la supresión de los turnos de tarde para varias titulaciones, como el grado de Bellas Artes. La supresión de los turnos de tarde “dificulta de una forma inimaginable que muchos  alumnos y alumnas puedan continuar sus estudios, al no poder compatibilizarlos con su actividad laboral o su planificación familiar”. En este sentido, desde AMEC se muestran “profundamente contrariados”, dado que la vicerrectora de Ordenación Académica y Profesorado, Carmen Rosa Sánchez López, “ha ignorado” las solicitudes del grupo claustral para tratar este asunto.

Los alumnos y alumnas de Bellas Artes llevan recogidas más de 600 firmas en la plataforma Change.org, solicitando que no se suprima el turno de tarde.

En La Laguna, a 2 de junio de 2017

ASAMBLEA DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL CANARIO

Noviembre feminista en la ULL de la mano de Igualdad-AMEC

¡Llega el Noviembre feminista a la ULL! La próxima semana empezamos con nuestras actividades. No dudes en venir y en traer a tus amigxs ¡Te esperamos, compañerx!

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Intervención de AMEC sobre el estado general de la ULL (sesión del Claustro 01/04/2016)

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Brian Vargas Perera (AMEC) en un momento de su intervención

Antes de iniciar nuestra intervención, desde la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) deseamos felicitar al señor rector por poner en su lugar a la Subdelegación del Gobierno en Tenerife y a la Policía Nacional en lo que respecta a los “paseos” sin autorización -de estos últimos- por los campus de la ULL.  Un tema de enorme trascendencia, pues, al contrario de lo que aventuraron los de siempre -esos supuestos defensores de la Ley y el Orden, promotores de la presencia policial en recintos educativos-, la reciente circulación de unidades policiales por Derecho no se debía a un interés por evitar los robos en las instalaciones, sino a la innecesaria protección de unos señores que organizaban un acto partidista en la ULL. Innecesaria protección –decimos- porque, pese a las alucinaciones de algunos y algunas, en esta Universidad no ha sucedido nada que demande dicha protección. La ULL ya se gasta, como se dice vulgarmente, sus dineros en seguridad. En este sentido, lo hemos manifestado muchas veces, para evitar los robos (no para controlar estudiantes) se debe hacer una buena planificación del servicio de seguridad que estamos pagando.

Por otra parte, queremos aprovechar para saludar desde aquí, desde este órgano universitario, la lucha contra el desalojo de las 77 familias que habitan la comunidad “La Esperanza”, en Santa María de Guía (Gran Canaria). El alcalde de Guía, Pedro Rodríguez, pretende desalojar a más de 200 personas (la mayoría menores) de la comunidad ocupada y autogestionada más grande de todo el Estado. Nuestra solidaridad con “La Esperanza”, un ejemplo de lucha y organización.

Finalmente, nuestro recuerdo y homenaje a los presos políticos saharauis, recordando que mañana, sábado 2 de abril, partirá, a las 12:00 horas, una manifestación desde la plaza Weyler de Santa Cruz de Tenerife en apoyo de su causa.

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El elitismo de algunos y la incompetencia de otros han imposibilitado la necesaria identificación de la Universidad de La Laguna con las Islas. Un profundo desconocimiento o, lo que es peor, una ignorancia premeditada nos alejan de la que debería ser nuestra propia naturaleza. La Universidad no puede ser isla dentro de la isla”.

Señor rector, señores y señoras claustrales:

Sin duda, el panorama es adverso para la Universidad de La Laguna y para Canarias. El debate parlamentario de estos días y el debate de hoy en esta casa suenan a hueco, carecen de chispa. Ni el primero mueve a Canarias ni este, por desgracia, moverá a la ULL. Esta institución, esta joven institución -creada (como ustedes saben) en 1927- no ha terminado de asentarse y de echar raíces en esta tierra; raíces que alimenten la necesaria y ansiada comprensión de una sociedad que no termina de vernos, a consecuencia de ese desarraigo, con la suficiente claridad. La ULL sigue en la distancia. La ULL permanece, socialmente, en un más allá. La ULL, tan mal acostumbrada, se lame la heridas y suelta su quejido. Los ocho años del anterior gobierno universitario pueden ser definidos como los años del quejido, los años del lloriqueo, años en los que se lloraba por todo: “no me financian bien”, “los profesores se me están quedando viejitos”, “no me dejan expedientar estudiantes”… como decimos: los años del quejido.

La ULL se queja, pero se trata de un murmullo estéril. Por tanto, sería un grave error que esta institución permanezca en ese lamento carente de energía, esa estrategia incapaz de transmitir confianza.

Pese a lo que se pueda llegar a pensar, no se trata de convencer a políticos y mercaderes, ya está bueno de vender esta casa, vender la ULL, como si fuera nuestra “propiedad privada”. No. La Universidad no nos pertenece. La ULL le pertenece a esta sociedad. La ULL es patrimonio del pueblo canario. Entendemos que se debe dar un cambio de paradigma. Un cambio en la forma de vernos y de ver nuestro reflejo en la sociedad. La Universidad se debe volcar  con la gente; la ULL se debe desparramar en esta sociedad; la ULL debe ser el motor creativo, el mecanismo de transformación de estas Islas.

Podemos seguir quejándonos de los índices de acierto y error; podemos seguir leyendo encuesta y vivir iluminados por los resultados que obtenemos en un 12935365_10209188898425414_1796988098_nsimulador, ya sea de Singapur, Hong Kong o Taiwán, lo mismo da, puesto que la vinculación a esos rankings, lo único que acrecientan es el colonialismo académico anglosajón, y de esa forma no se avanza; podemos seguir contando egresados, papers, tesis…. Incluso, podríamos mantener sin modificar -esperemos que no- todo ese conjunto de normativas y reglamentos inservibles que obstaculizan lo auténtico y lo importante de la vida universitaria; reglamentos y normativas que no sirven ni van a servir, al menos en su redacción actual, para mejorar la ULL (la Normativa de Progreso y Permanencia es un ejemplo de normativa perjudicial, pero también podemos referirnos al articulado de Reglamento del TFG o al del Tribunal de Evaluación Curricular por Compensación). De la misma forma, se podrían restar derechos y conquistas al estudiantado en unos nuevos Estatutos; pero -hagan lo que hagan- nada va a cambiar. El problema de la ULL no son los estudiantes ni sus resultados; los problemas de la ULL no están en los Estatutos. El gran problema es la desconexión de la ULL con la sociedad. La ULL no piensa lo suficiente; no  se esfuerza lo suficiente; la ULL no se comprende lo suficiente; y por eso sufrimos esa especie de cortocircuito entre la ULL y Canarias. El problema de la ULL no es un problema económico, eso puede que en lo mundano, el problema de la ULL es de comprensión de la realidad, de su realidad y de su entorno.

El elitismo de algunos y la incompetencia de otros han imposibilitado la necesaria identificación de la Universidad de La Laguna con las Islas. Un profundo desconocimiento o, lo que es peor, una ignorancia premeditada nos alejan de la que debería ser nuestra propia naturaleza. La Universidad no puede ser isla dentro de la isla. La ULL no puede terminar convirtiéndose en un salón de actos donde los encantadores de serpientes, los políticos de cualquier partido, nos vendan sus fantasías y su humo.

La Universidad de La Laguna debe aprender a ser ella misma maestra de la pasión. La ULL debe concentrar sus energías para impregnarse de una nueva sensibilidad. En la ULL ha faltado sensibilidad; poesía; ciencia y poesía: ciencia poética. La ULL debe ser capaz de materializar sus deseos. Como si se tratara de un cuerpo vivo, una casa con alma, ser capaz de irradiar más allá de sus muros, de dar lo mejor para recibir…para saber también recibir lo mejor. La ULL debe conquistar los corazones de estas Islas, debe aprender a amar para ser amada.

Algún día, cuando termine  las calumnias y enfrentamientos, los ultrajes, se corrijan los errores; el día que de verdad nos sintamos amados, el día que esta sociedad se sienta orgullosa de esta Casa; el día que la mirada de nuestra gente se detenga emocionada frente a los muros de su Universidad, ese día, se habrá ganado la batalla.

Pero las cosas no son fáciles; ni la mejora en la estadística conseguirá resolver nada. Ni castigando estudiantes ni reprimiendo con reglamentos y normativas maltraídas se conseguirá mejorar la ULL. El problema no son los estudiantes. El problema es la falta de honestidad de esta institución, la falta de honestidad consigo misma para conseguir el respeto de la gente, de nuestra gente.

Los políticos y sus políticas no dicen nada, no hablan de la Universidad y sus problemas, poco les importa y les ha importado. A nosotros nos gusta la política, estamos politizados hasta el tuétano, pero los políticos profesionales no nos representan. No nos gusta la política espectáculo; nosotros  queremos poesía que sea poiesis creadora. Queremos una Universidad de cimiente radical, una Universidad que se levante insurgente y se levante al unísono con esta sociedad.

La ULL debe apostar por un cambio de trayectoria. Si no damos el gran viraje, el gran cambio de rumbo, nos pasaremos en un eterno y catártico remiendo del remiendo. Nos veremos abocados a recurrir al “quejido” que aludíamos anteriormente.  Sin duda, la ULL necesita mejorar su financiación, pero esa mejora pasa por una apuesta real de esta sociedad por su Universidad, por una identificación plena en los objetivos. La ULL debe ser socializada, debe ser el ágora, el epicentro desde el que se pueda irradiar cultura en toda su amplitud. La Universidad debe dejar de ser un lugar para el negocio y pasar a cumplir con aquellos valores que la determinan como el lugar de la crítica, la formación y la investigación.  Por esa razón, se debe terminar con los paternalismos y con el autoritarismo amparado en una “libertad de cátedra” mal entendida. La ULL se debe alejar de intereses particulares, se debe alejar de la simpleza de espíritus ambiciosos y, de esa forma, se debe cuidar de no caer en las marañas que desvirtúen objetivos o nutran corruptelas.

Tenemos muchas cosas que cambiar y generar nuevas relaciones, esas relaciones de las que hablamos, ser la Universidad que necesita Canarias. Debemos hacer un esfuerzo para ser humildes, reconocer nuestras carencias, asumir que se han hecho muchas cosas mal, que la institución necesita comprenderse para luego poder afrontar los grandes problemas. Debemos abandonar el falso orgullo, reconocer que edificios como el de Bellas Artes salieron mal, asumir que la “corona” no tiene en ese centro su “joya”, asumir eso para no perjudicar a los estudiantes. En este sentido, debemos hacer un esfuerzo global para mejorar las infraestructuras, ya hemos hablado largo y tendido en este Claustro, ya hemos presentado informes, hemos consensuado propuestas.

Don Antonio, falta valentía, no queremos ser duros ni acusarlo a usted de aquello que debe nacer del esfuerzo colectivo de toda la comunidad, de aquello que debe empezar con un profundo cambio de conciencia colectiva. Pero, usted, señor rector, puede hacer mucho, puede alimentar esas transformaciones. Señor rector, la asignatura pendiente es la transparencia y la apertura de la ULL. Sea usted, con todos y todas acompañándole, el que se encamine en esa dirección, hacia esa apertura, que la ULL abra sus puertas a la sociedad; que la ULL pueda llegar a esa comunión de intereses

Estamos convencidos de que ese es el buen camino. Hagamos el esfuerzo entre todos y todas de transitarlo.

Muchas gracias

 

AMEC solicita a Martinón que investigue las actuaciones de Eduardo Doménech en relación al “caso AMEC”

AMEC solicita el cese del inspector de la ULL y del director de la Unidad de Mediación

Se pide una auditoría contable y administrativa de la ULL

Los representantes de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) solicitaron al nuevo rector de la Universidad de La Laguna, Antonio Martinón Cejas, la investigación de las actuaciones del exrector Eduardo Doménech Martínez en relación al “caso AMEC”. En una reunión mantenida ayer, los miembros de AMEC solicitaron la apertura de una investigación, a modo de comisión de la verdad, que “aclare las circunstancias que dieron lugar al denominado Caso AMEC”. Como refieren los alumnos: “durante cuatro años se mantuvo abierto en la ULL un conflicto entre la institución y el grupo más representativo del estudiantado lagunero a causa de una legítima actuación del colectivo claustral”. En esa ocasión, la defensa de los intereses del estudiantado colocó a los miembros de AMEC al borde de la expulsión de la Universidad.

La Universidad de La Laguna nunca pudo demostrar que los estudiantes se equivocaran

Como afirman desde AMEC, “se nos declaró culpables sin que, hasta el día de hoy, la Universidad pueda demostrar las razones de esa culpabilidad”. Debemos recordar que, a lo largo de los cuatro años que duró el conflicto, los estudiantes expedientados lograron tres resoluciones judiciales favorables; la última, definitiva e inapelable, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. En esa misma línea, el Claustro de la ULL aprobó una propuesta de resolución en la que se instaba al rector a “disculparse institucionalmente con los alumnos y alumnas que fueron expedientados”. Eduardo Doménech nunca se disculpó con los estudiantes.

AMEC también ha solicitado que se investiguen las actuaciones de los otros responsables del “Caso AMEC”: Antonio Rodríguez (ex jefe de gabinete), José Ulises Hernández Plasencia (Instructor del “Caso AMEC”), Andrés Falcón Armas (inspector de la ULL), Manuel Rosales Álamo (director de la Unidad de Mediación) y Pedro Benito Avero Delgado (exdecano de Psicología) y su equipo de dirección.  Asimismo, desde AMEC se ha solicitado el cese de Falcón Armas y Rosales Álamo.

Doble auditoría de la ULL

En la misma línea crítica, el colectivo claustral solicitó al rector una doble auditoría de la ULL. Según apuntan los alumnos, se trata de “lograr el máximo de eficacia y superar cualquier falta de transparencia que pudiera estar vinculada a la gestión anterior”. En este sentido, se ha pedido una auditoría contable y administrativa de la ULL.

La reunión con el rector sirvió para tratar una gran cantidad de temas pendientes

En conjunto, los representantes estudiantiles llevaron a su primera reunión con el rector, aparte de lo ya reseñado, más de 20 temas vinculados a la gestión de la ULL y los intereses del alumnado lagunero. El abandono de la Universidad por problemas económicos; las tasas académicas; la normativa de permanencia; becas; el cierre de la ULL en los periodos vacacionales; infraestructuras; financiación; el Trabajo de Fin de Grado (TFG); la problemática de la Facultad de Educación; las guías docentes; el Reglamento de evaluación; el desalojo de los centros de alojamiento en verano; el reglamento de compensación de asignaturas o el acoso sexual en la ULL fueron algunos de los numerosos temas tratados con Martinón.

A la reunión con el rector también acudió una significativa representación de alumnas de “Bellas Artes” para tratar diversas problemáticas que viven en su centro.