LA ULL NO TIENE 225 AÑOS DE HISTORIA [Fragmentos del discurso de AMEC del 18 de abril]

logo ull 225“Por desgracia, las autoridades político-académicas de la ULL no buscan un espejo en el que escrutarse, sino que se dejan envilecer por los espejismos. En la ULL -convertida en rama seca y decadente- se empeñan en dar pábulo a tradiciones estériles que poco nos pueden ofrecer. Nos referimos a esa reivindicación hueca y sin sentido de los 225 años de NADA, porque no pasamos de los 90 años de historia real. Por eso, como institución NO-CENTENARIA, debemos poner nuestra mirada y nuestras energías en un proyecto real, no tratar de cabalgar nebulosas estériles.

Hace 225 años no nació nada, nada que no fuera una intención que se quedó a expensas de otros gestos inconexos, que no formaron nunca parte de un plan enérgico y real –sólido- por dotar a estas islas de una Universidad.

Pero algunos, por lo que vemos, deciden quedarse en lo peor de la política: el espectáculo. Quedarse en la grandeza espuria e irreal que no tuvimos, y de la que no podemos recibir ningún nutriente que nos ayude a repensar el presente con vistas a un movimiento de futuro.

Señor Martinón, las instituciones que solo aspiran a glorias difusas y a la conquista de un pasado inexistente, se terminan reconciliando con su propio extrañamiento, es decir, viven eternamente en la esterilidad colonial-decadente de una historia impostada. Algo que, desgraciadamente, se ha hecho habitual en estas “lejanas” ínsulas”.

“La gestión universitaria implica tener un proyecto real de futuro, que mire al pasado, que se escrute en el presente, pero que no se regodee en lo irreal, en la fabulación de una historia que no fue, y que -mire usted- no nos aporta nada. Los 225 años de historia de la ULL no existen. Lo único real es esta carcasa, los restos de algo que en algún momento -no sabemos qué momento- pudo ser o quisieron algunos que fuera. Pero, le guste o no, no hemos superado nuestra condición de Universidad adolescente y franquista”.

Salutación de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) [sesión del Claustro del 18 de diciembre de 2014]

Raúl Acosta en un momento de su intervención

Raúl Acosta (AMEC) en un momento de su intervención

Desde la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) saludamos a los estudiantes que se incorporan al Claustro de la Universidad de La Laguna y les animamos a una participación responsable. Es decir, una participación crítica volcada en la defensa de los intereses de los estudiantes. Y no estamos hablando de intereses abstractos, hablamos, por ejemplo, de la defensa de la letra de los Estatutos de esta Casa. Unos Estatutos que algún rector quiso dar por muertos, pero que siguen siendo el documento de referencia a la hora de abordar el marco legal y de convivencia de esta institución académica. Unos estatutos que se inspiran en los “principios de democracia, igualdad, justicia y libertad”. Unos estatutos que dejan claro que “nadie podrá ser discriminado por razones económicas (…) de sexo, de origen geográfico, ideológicas, religiosas o por cualquier otra circunstancia personal o social. Y aunque estas cuestiones no se cumplan, debemos aspirar a su cumplimiento y luchar encarecidamente por defender la letra de nuestro códex  universitario.

Ese debe ser uno de los objetivos centrales de la lucha de los estudiantes. Luchar contra la “discriminación por razones económicas”, porque muchos alumnos y alumnas abandonan la ULL todos los años por no poder costearse lo que supone, en su conjunto, unos estudios universitarios. Lamentablemente, la ULL no ha sido capaz de responder con seriedad a este problema; la ULL no ha sido capaz de evitar la discriminación de los alumnos y alumnas por no tener recursos económicos.

Y debemos luchar encarecidamente contra la discriminación por razones de sexo, una asignatura pendiente, que se viene abordando con excesiva lentitud y que merece una respuesta contundente. Y estamos hablando de un problema grave en esta universidad. Un problema que solo se podrá resolver si desde la institución se lo toman en serio.

También sufrimos en la ULL la discriminación por motivos geográficos. No se trata de ningún descubrimiento que en Canarias -territorio fragmentado y de enorme complejidad geográfica- no todos estamos en igualdad de condiciones a la hora de abandonar la isla -en el caso de residir en otra isla diferente- o la zona de Tenerife donde vivimos. No hablamos de simples gastos extra para las familias. Estamos hablando de una auténtica inversión familiar. Hablamos de una auténtica “hipoteca” para las familias canarias que mandan a sus hijos a estudiar. ¿Cuántos han dejado de estudiar en la ULL por no poder trasladarse por motivos económicos desde otras islas o poblaciones alejadas de Tenerife? En la ULL se sufre -y mucho- la discriminación geográfica, y en esto nuestros Estatutos son taxativos. En el Artículo 46.- 1. b)  se deja bien claro que nadie puede quedar “excluido del estudio en la Universidad por razones económicas, ni por residir en las islas donde no sea posible realizar dichos estudios”.

De la misma forma, no se deberá discriminar a nadie por razones ideológicas. Aunque la realidad demuestra que en esta Universidad el Movimiento Estudiantil ha sufrido una persecución ideológica, y no lo decimos nosotros, lo han ratificado dos sentencias judiciales. En esta Universidad no se ha respetado “el derecho del gobernado a controlar al gobernante, a la libertad de expresión y de información, a la legítima crítica de la actuación de los poderes públicos y a la defensa de los estudiantes”.  En esta Universidad se ha puesto en duda todo esto de una forma reiterada. Una clara persecución a las ideas, al compromiso ideológico y militante del estudiantado organizado. Y pese a contar con sentencias que ratifican las terribles circunstancias que se han vivido en la ULL, ustedes, señores y señoras claustrales, no han escuchado ni posiblemente escucharán una explicación por parte del rector o alguno de sus adláteres en relación a esto que estamos refiriendo. En esta Universidad se han cometido excesos, en esta Universidad se han perdido demasiadas veces los papeles, y cuando ha llegado la hora de asumir las consecuencias, los responsables políticos de esta Casa, con el rector Doménech al frente, guardan un escandaloso silencio. Una muestra más de la decadencia y el agotamiento de un régimen si solución de continuidad; y, aunque se quede en una mera demanda de dignidad, insistimos: el señor Doménech y su equipo no deben seguir al frente de los destinos de la Universidad de La Laguna. Sea como sea, no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista, y a Doménech se le terminan sus 8 años de “malgobierno”.

Pero, pese a todo, nos negamos a pensar que los Estatutos de la ULL son papel mojado, pese a que no se cumplan ni se hagan los esfuerzos necesarios para hacerlos cumplir. Un ejemplo, otro más, es el Artículo 11- 1 e) y f) en el que se especifica que los miembros de la comunidad universitaria tienen derecho a “disponer de unas instalaciones adecuadas, con accesos seguros y sin barreras, que permitan el normal desarrollo de la actividad universitaria”; y derecho a “disponer de un lugar de trabajo o estudio libre de peligros en el que se eviten los daños a las personas y a los bienes”; y ¿cuál es la realidad que vivimos en la ULL? Ya tuvimos ocasión de hablar de esto en junio, hablar de la pésima situación en que se encuentran las infraestructuras en la ULL, pero hoy, de forma particular, no debemos olvidar el caso de una alumna que terminó en el hospital hace unas semanas cuando se desplomó el asiento que ocupaba en el aula (en el Aulario de Guajara). Y no se trata de una anécdota, la lucha por la mejora de las infraestructuras, por la dignidad del estudiante en el espacio universitario, es una de las luchas centrales del Movimiento Estudiantil.

Y podríamos seguir hablando de nuestros incumplidos Estatutos, sobre todo de ese empeño por extinguirlos. Pero no queremos en esta salutación a los claustrales obviar otras cuestiones de vital importancia para el Movimiento Estudiantil. En este sentido, queremos insistir en la necesidad de un compromiso claro con los estudiantes, la democracia y la participación. Necesitamos mantener la dignidad del estudiantado de la ULL, mantener su capacidad de respuesta frente a las injusticias.

Debemos contar con herramientas efectivas. Y no se nos escapa que un modelo de Junta de Estudiantes participativo y democrático debe primar frente a cualquier intento de desarrollar un órgano menguado y sin utilidad para el estudiantado lagunero. Queremos una Junta de Estudiantes para todos y todas en al ULL, si por el contrario, algunos pretenden una jaula de grillos sin capacidad y sin participación, ya saben que con nosotros no van a contar. No vamos a participar en una Junta de Estudiantes dirigida directa o indirectamente por el rector o su vicerrectora de Alumnado.

Debemos seguir luchando -como sea- contra la cosificación del estudiante en aula, luchando con todas las energías posibles contra un modelo universitario profundamente alienante; debemos luchar contra la denominada Convergencia Europea o Plan Bolonia y todos sus derivados; luchar enérgicamente contra ese proceso de reconversión de la educación superior que ha terminado por desmontar los pocos engranajes públicos que le quedaban a la Universidad. Hay que luchar -y muy duro- contra esas reformas, reformitas o nuevas economías del conocimiento; y, de la misma forma, luchar contra el Reglamento de Disciplina Académica fascista de 1954, un reglamento que no ofrece garantías a los estudiantes; debemos luchar contra el ministro Wert, enemigo de la Educación Pública; debemos mantenernos firmes y en pie de guerra frente a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, que no nos engañen con promesas electorales y que inviertan lo que tengan que invertir para que no se hunda la educación pública; y, finalmente, tenemos que luchar también contra los rectores. Porque ningún rector es portavoz de los estudiantes, porque los rectores no defienden nuestros intereses, porque cada conquista del estudiantado se la tenemos que arrancar con uñas y dientes.

A los nuevos claustrales de todos los grupos, un saludo de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC), si vienen a luchar por el Movimiento Estudiantil pueden contar con nosotros, nuestro proyecto político se cimienta en la defensa de los estudiantes y una sociedad más justa. Si por el contrario sus objetivos son otros, ya les avisamos de antemano que para politiqueos partidistas no estamos ni estaremos. Nosotros no venimos a jugar a los “parlamentos” en este Claustro. Somos parte del Movimiento Estudiantil lagunero y solo nos debemos a la lucha de los estudiantes.

Muchas gracias