AMEC rechaza la expulsión de la ULL de un equipo de la Televisión Canaria que entrevistaba a un representante estudiantil

La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) manifiesta su más “enérgica protesta” por la expulsión de la ULL de un equipo de la Televisión Canaria que se encontraba realizando una entrevista a un representante estudiantil. La actuación del servicio de seguridad, que seguía órdenes superiores, se produjo en la mañana del martes, y para el alumnado alberga un único sentido: “el desprecio total hacia la representación estudiantil por parte de las autoridades académicas”

Para el colectivo, resulta “inadmisible” que un representante estudiantil no pueda responder a una entrevista dentro de las instalaciones universitarias. Se debe señalar que las formas en las que se informó al equipo de televisión y al representante estudiantil “no fueron las apropiadas”, y se alejan completamente del “talante democrático y transparente” que debe tener una institución pública.

Para AMEC, este suceso se enmarca dentro de la “deriva autoritaria” que sufre la gestión del rector Martinón y su equipo de gobierno. En este sentido, desde AMEC consideran que las diferentes organizaciones y agentes sociales “deben plantearse empezar a fiscalizar la Universidad, puesto que no se puede seguir consintiendo la gestión autoritaria de una institución de enseñanza que se financia con dinero público”.

 

En La Laguna, a 14 de junio de 2017

ASAMBLEA DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL CANARIO

CASO DE MEDICINA: desde el Rectorado nos convocan a una reunión para tratar el tema del acceso al Grado de Medicina

La reunión se celebrará esta tarde a partir de las 17:00 horas

Hemos sido convocados a una reunión oficial para tratar el asunto del acceso al Grado de Medicina, en clara alusión al escándalo que saltó a los medios sobre el acceso de un alumno a los estudios sin cumplir los requisitos exigidos.

En su momento, AMEC solicitó al rector (escrito presentado el pasado 20 de enero) una serie de actuaciones para aclarar este asunto. De la misma forma, AMEC pedirá explicaciones al rector en la sesión del Consejo de Gobierno que se está celebrando esta mañana.

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COMUNICADO REMITIDO A LOS MEDIOS SOBRE ESTE ASUNTO:

AMEC solicita al rector una comisión de investigación para aclarar las dudas suscitadas sobre el acceso de un alumno al Grado de Medicina

 El colectivo estudiantil solicita que se informe a toda la comunidad universitaria.

La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) considera que la Universidad de La Laguna “debe ofrecer una imagen de total transparencia”, siendo “obligación del Centro educativo ofrecer garantías de una buena praxis a toda la comunidad universitaria y a la sociedad canaria en general”.

Desde el principal colectivo de representación estudiantil, se cree que las dudas suscitadas sobre el acceso de un alumno al Grado de Medicina “han terminado dañando la imagen pública de la Universidad”, por lo que  resultaría pertinente “esclarecer dicho asunto para evitar suspicacias sobre el sistema de acceso a determinados estudios en la ULL”. Por esa razón, AMEC ha pedido por escrito al rector Martinón que se informe a los grupos claustrales y que se cree una comisión de investigación de urgencia con presencia de representantes de todos los grupos. De la misma forma, el colectivo estudiantil solicita que se informe a toda la comunidad universitaria y que, “en caso de que se hubiera cometido alguna irregularidad, se depuren todas las responsabilidades”.

Desde el grupo esperan que Martinón se ponga en contacto lo antes posible con ellos para tratar este asunto, aunque no dudan en señalar que “desgraciadamente el rector no acostumbra a mantener un diálogo fluido con la representación estudiantil lagunera”.

 En La Laguna, a 24 de enero de 2017

ASAMBLEA DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL CANARIO

13 de abril, huelga en la ULL (texto del discurso y fotos)

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Lis Montoya fue la encargada de leer el discurso de AMEC

Desde la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) saludamos a todos los compañeros y compañeras que han decidido organizarse y movilizarse por sus derechos. Hoy no es un día cualquiera en la Universidad de La Laguna, hoy es un día de lucha. Los alumnos y alumnas de la ULL tenemos razones de sobra para movilizarnos en este día y para exigir ser escuchados. Los alumnos y alumnas de la ULL exigimos el respeto que merecemos por parte de esta institución educativa.

En la ULL no se convoca jornada de huelga por el gusto de no ir a clase, se convoca huelga porque la situación que SUFRIMOS es indigna, excluyente, antidemocrática, injusta… Este curso terminará en la ULL, si no se le pone remedio, con el drenaje –la expulsión- de 2.500 compañeros y compañeras. Eso es lo injusto, lo indigno…y nuestro silencio nos llenaría de indignidad y nos haría cómplices de la injusticia. Nosotras lo tenemos claro: ¡no nos callamos! No vamos a ser cómplices de una de las mayores infamias que van a sufrir los estudiantes de las Islas en los últimos años.

En La Laguna sufrimos una de las tres peores normativas de permanencia. Las normativas de progreso y permanencia adoptadas por las universidades -cada universidad con su reglamento propio- venían promovidas por la agenda Bolonia -la famosa Convergencia Europea-, una agenda productivista destinada a reconvertir la enseñanza universitaria en un buen negocio: la extracción de rentas del sistema educativo; la desposesión de otro bien “público”; la transformación de la financiación pública de la enseñanza superior en beneficios particulares.

Para cotizar bien en este modelo de UNIVERSIDAD-EMPRESA se necesita la consecución de unos índices de producción, las estadísticas deben mejorar cada año. Tenemos que obtener unos “buenos números”, pero nadie habla de calidad. Nadie habla de una Universidad para la gente. El empeño absurdo de mejorar resultados a base de presionar con unos criterios de permanencia brutales lo único que consigue, al final, es expulsar a miles de estudiantes cada año. Repetimos: la ULL tiene una de las tres peores normativas de permanencia de todo el Estado.

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Isabel Chávez López (AMEC) respondiendo a las preguntas de los medios de comunicación

Desde AMEC, rechazamos desde el principio -hace ya un montón de años- el asunto de la Permanencia. Hoy no es la primera vez que nos movilizamos contra la Normativa de Permanencia, esta herencia podrida que nos dejó Eduardo Doménech Martínez (el peor rector que ha tenido la ULL a lo largo de toda su historia).  Y no solo han sido movilizaciones, se ha trabajado, los grupos estudiantiles hemos luchado por cambiar esta normativa. Hemos tenido que argumentar claramente nuestras razones, nos hemos visto obligados a analizar la realidad, nuestra realidad universitaria, para explicarle a la Universidad la importancia de renegociar con el Consejo Social de la ULL una nueva normativa, una normativa mejor, una normativa con sentido, una normativa con sentido universitario. Ahora, en estos precisos momentos, la realidad nos coloca el argumento, el nítido argumento que nos golpea; la realidad son 2.500 compañeros y compañeras que tendrán que abandonar sus estudias en la ULL el próximo curso por culpa de la Normativa de Permanencia. Y esos datos no son nuestros, no son fruto de nuestra previsión, son datos de la propia Universidad, datos que la ULL ha hecho públicos. Es la realidad. Una realidad terrible. Y frente a eso, el silencio es miseria. AMEC lo tiene claro, no nos vale el silencio.

Por eso lanzamos un mensaje rotundo, un mensaje nítido, a todas las personas que participan en el Consejo Social de la ULL, ese supuesto órgano externo que garantiza la presencia de la sociedad en la gestión de la ULL. Al Consejo Social, a todas esas personas, a todos sus miembros; ellos, que son representantes de los cabildos insulares, del Parlamento, de los sindicatos, del mundo empresarial, a todas esas personas, les pedimos, les solicitamos, les exigimos que pongan fin a esta grave injusticia que sufren los estudiantes de la ULL, que pongan fin a este agravio. Expulsar estudiantes y permitir que eso pase porque nuestra Normativa de Permanencia es de las peores, es un acto que no alberga nada positivo. No es bueno para la ULL ni para Canarias. Es una injusticia, solo eso.

“No apoyaremos ningún documento estatutario que recorte nuestros derechos”

Pero no solo tenemos que luchar contra esta terrible Normativa y sus consecuencias. Fruto también de toda esa reconversión educativa que vive la enseñanza, en la ULL llevan años tratando de cambiar los Estatutos. Llevan años tratando de aprobar unos nuevos Estatutos, dicen que es por imperativo legal. Pero, por mucho imperativo legal que señalen, no es de recibo que esos nuevos Estatutos recorten derechos estudiantiles. Esos recortes no forman parte de ningún imperativo legal, sino que se convierten en la ganancia colateral de un proceso de reforma estatutaria. ¿Ganancia para quién? Para los de siempre, pero no para nosotras.

En la ULL, el rector Martinón -al igual que el rector Domenéch en su momento- pretende aprovechar este proceso de reforma estatutaria para modificar el número de convocatorias a las que tenemos derecho por asignatura y curso (Artículo 40 de los actuales Estatutos) y, de forma clara, también tratarán de reducir el número de llamamientos a los que tenemos derecho (Artículo 41).

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El asunto de la pérdida de una convocatoria no forma parte de una “previsión” que hacemos los representantes estudiantiles. La intención de quitarnos una convocatoria ha sido anunciada desde el Rectorado. Y frente a ese anuncio, hemos respondido todos los grupos de representación estudiantil presentes en la ULL; le hemos mandado un mensaje claro al rector y a los profesores: no apoyaremos ningún documento estatutario que recorte nuestros derechos.

Defender esos derechos, ese “valor acumulado” por la lucha estudiantil a lo largo de las décadas, nos reúne también hoy aquí; defender que los estudiantes tenemos un sentido propio, que no vamos a dejar de luchar por algo que consiguieron otros compañeros y compañeras, y que tenemos derecho a mantener para nosotras y para las que vengan en el futuro.

La Asamblea de Movimiento Estudiantil Canario va a permanecer firme en esta cuestión, pero nuestra firmeza no es suficiente. Es importante que todos los alumnos y alumnas transmitan esa firmeza. Hay que mandar un mensaje claro al rector Martinón y a los profesores: ¡¡¡Nuestros derechos no se tocan!!!

Les exigimos un respeto por las tres convocatorias a las que tenemos derecho. No nos van a convencer de que tener tres convocatorias es malo. Por muchas vueltas que le den, no nos van a engañar en este asunto. AMEC lo tiene claro, todos los grupos de representación estudiantil lo tenemos claro, ahora es cuestión de que cada alumno y alumna le transmita un mensaje a los profesores, un mensaje directo: ¡¡¡Nuestros derechos se respetan!!! ¡¡¡No a la pérdida de convocatorias!!!

Compañeros y compañeras:

         ¡¡¡No a una Normativa de Permanencia que nos expulsa de la ULL!!!

         ¡¡¡No a la pérdida de convocatorias!!!

         ¡¡¡VIVA LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES!!!

Presupuestos ULL: intervención de AMEC en el Claustro (14/12/2015)

AMEC fue el único grupo claustral en presentar propuestas de resolución (22). Todas fueron aprobadas. 

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Antes de comenzar nuestra intervención, queremos recordar que hace dos días, el pasado 12 de diciembre, se cumplieron 38 años del asesinato del estudiante de la Universidad de La Laguna Javier Fernández Quesada. Javier fue asesinado en el contexto de una feroz represión, una represión que no podemos considerar -como cartel javier38añosse ha pretendido hacer creer- el fruto amargo de los últimos coletazos de un régimen que se extinguía. El asesinato de Javier y el de muchos otros, como el de Bartolomé García Lorenzo, estudiante de magisterio en la ULL (asesinado en septiembre del 76), son la prueba fehaciente del continuismo y el falso cambio de régimen. Las élites dirigentes se vieron en la necesidad de adoptar ropajes democráticos, pero sin perder ninguno de sus privilegios políticos y económicos. En este sentido, la única manera que tuvieron de controlar la denominada “transición” fue mediante la aplicación del terror. El terror jugó un papel fundamental a la hora de neutralizar a las fuerzas realmente democráticas, el terror domesticó partidos y conciencias. Javier Fernández Quesada, junto con muchos otros asesinados o represaliados, fue una víctima del terror del continuismo. Victima de ese “cambiar todo para que nada cambie”.

El reverso de la memoria es el olvido. Nosotros nos negamos a olvidar. Recordar a Javier es un acto de dignidad y de resistencia.

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Señor rector, el Claustro es, según el Artículo 151.- 1. de los Estatutos de esta Universidad:  “el máximo órgano representativo y deliberante de la Universidad de La Laguna”. Y como máximo órgano representativo, y por eso que denominan ustedes “salud democrática”, este órgano se debe reunir más a menudo. La misión de este órgano es acompañar la gestión de este casa de estudios, gestión que debe tener una lectura política, debemos reunirnos para deliberar, reflexionar, criticar y representar a la comunidad universitaria, comunidad que también es “comunidad política”.

Un momento de la intervención del portavoz de AMEC

Un momento de la intervención del portavoz de AMEC

El Claustro debe ser, si se nos permite la metáfora, la sala de máquinas que mueva esta enorme y complicada “nave”. Cualquier pretensión de movilizar esta institución sin contar con el Claustro, terminará por alejar a los dirigentes de esta casa -al rector y su equipo- de la comunidad universitaria. El Claustro, como órgano de representación, debe funcionar.

Señor Martinón: no desprecie este órgano de representación. El debate, la discusión, incluso el enfrentamiento político, los consensos y los desacuerdos, son el alimento de futuro porque construyen universidad. El conflicto, los choques de ideas, son fundamentales si pretendemos un movimiento real -el cambio de paradigmas- que nos permita avanzar. Sin movimiento no hay Universidad. La Universidad no puede ser un lugar anquilosado, un lugar negado al futuro y las transformaciones. Señor Martinón: no tenga miedo a este órgano, no rehúya la confrontación política.

Esta sesión claustral no debe ser un mero trámite administrativo. Esta sesión claustral debe servir para orientar, al menos de cara al futuro, la política presupuestaria de la ULL. De lo contrario, es de temer que su gestión se caracterice por ser la gestión de una herencia, de una mala herencia. De usted depende. Usted es el que tendrá que decidir si se dedica a  la gestión del pasado o si apuesta por el futuro.

Pero debe recordar que el futuro solo estará garantizado si se rompe de una forma real con el pasado. Usted no se puede convertir en el triste gestor de la herencia, de la mala herencia, de Eduardo Doménech Martínez. En este sentido, no debe ignorar que estos presupuestos desprenden un hedor muy característico. No nos engañamos, estos presupuestos representan el continuismo, la misma gestión sin futuro a la que nos abocó su antecesor en el cargo.

La ruptura con el pasado nos abrirá las puertas, nos permitirá pensar la ULL de una forma diferente, nos permitirá romper con los pies de plomo, la lentitud, superar la anemia estructural que amenaza el futuro de la institución pública más importante del Archipiélago. Pero para que se produzca una ruptura real, debemos ser capaces de asumir con firmeza la responsabilidad que supone la gestión de una institución de estas características. En este sentido, el saneamiento económico reclama del rector una actitud crítica, un proceder diligente, sin miedos. Se deben superar los miedos escénicos  y no se debe ser cómplice de un pasado oscuro. La sociedad canaria reclama de su Universidad un mayor grado de transparencia y la correcta gestión de los recursos que en ella se invierten.

La transparencia solo se puede garantizar si realizamos un juicio apropiado del pasado. No debemos comprometernos con esa mala herencia que le referimos anteriormente. En este sentido, no continúe ignorando la solicitud que le hicimos en su momento: la ULL y las fundaciones que estén vinculadas a esta institución deben pasar por una auditoría económica y administrativa. Ignorar esto, señor rector, supone comprometerse demasiado con lo anterior.

Precisamente, estos presupuestos están anclados en la misma lógica de naufragio que los presupuestos de años anteriores. La misma lógica del recorte. Recortes que perjudican, como en años anteriores, al alumnado. Son los servicios destinados a los estudiantes los que se ven retocados por la “tijera”. No dudamos en calificar estas partidas presupuestarias como partidas de la vergüenza. Se reducen las ayudas a los estudiantes menos favorecidos, se reduce la dotación presupuestaria para bonos de comedor, bolsas de viajes, ayudas de guardería, becas… Las becas de los Colegios Mayores y la Residencia Universitaria aumentan de una forma miserable.

Sus presupuestos, señor rector, mantienen la misma línea que los del año pasado, aunque no deja de sorprender como se ha metido la tijera descaradamente en los servicios ofertados al alumnado, mientras que las partidas de “otros gastos”, partidas sin especificar, suman 814.080,09 euros. ¿Dónde va ese dinero?

Señor Martinón, ¿por qué lo único que sube alegremente todos los años es el sueldo de la gerenta? ¿No sería conveniente explicar a la comunidad los entresijos de la gestión económica anterior? ¿Qué nos puede decir de los casi 50.000 euros que pagamos de intereses del préstamo CEI Canarias Campus Atlántico Internacional?

Señor rector, AMEC no se identifica con estos presupuestos. No son nuestros presupuestos. Tampoco representan el modelo de Universidad que queremos. Para nosotros hay futuro mientras se tenga en cuenta las necesidades del colectivo estudiantil, colectivo que nutre y da sentido a la Universidad. Estos presupuestos ignoran al alumnado. Precisamente, las propuestas de resolución que hemos presentado pretenden indicar donde advertimos las grandes carencias y omisiones.

Para que este fuera un documento mínimamente aceptable se tendrían que mejorar las partidas destinadas a los Colegios Mayores y la Residencia Universitaria (y que esto supusiera la bajada de precios en estos centros); se debería aumentar el presupuesto de todas las ayudas asistenciales; la subida, y no la bajada, de las ayudas en bonos de comedor (flexibilizando los requisitos para la obtención de los mismos); aumentar el presupuesto de las ayudas para estudiantes con especiales dificultades económicas; impulsar el uso de software libre para reducir el gasto en software privativo; se deberían aumentar las partidas destinadas a la recuperación de las instalaciones de la ULL y la eliminación de las barreras arquitectónicas; mejorar la financiación del circuito universitario de transporte, y, finalmente, nos parece fundamental poder contar con una documentación presupuestaria que sea clara, concisa, detallada y libre de manipulaciones. Si queremos ser una Universidad diferente, nos tenemos que distanciar de lo que ya hemos sido, de lo que, al parecer, no será tan fácil que dejemos de ser.

Señor rector, queremos una Universidad de futuro, por tanto, ha llegado la hora de romper con el pasado. Como ya le hemos dicho, de usted depende, usted tendrá que decidir.

Muchas gracias

Propuestas de resolución: 

AMEC fue el único grupo claustral en presentar propuestas de resolución (22). Todas fueron aprobadas. 

Nuevo escrito de AMEC sobre el reglamento de evaluación de la ULL

El reglamento carece de una interpretación homogénea. El reglamento es poco claro. No se garantiza seguridad jurídica al estudiantado. 

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Desde la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC), si bien mantenemos nuestra postura crítica contra el “Reglamento de Evaluación, Calificación, Revisión e Impugnación de Calificaciones, y Rectificación de Actas de la Universidad de La Laguna” por su gestación poco democrática -debido al rechazo de toda la representación estudiantil lagunera-, y porque entendemos que supone una merma de derechos al alumnado, queremos recordarle al rector, y que este a su vez recuerde a toda la comunidad universitaria, que mientras este esté vigente tiene que cumplirse.

Documento Reglamento de Evaluación 13 11

Pues nunca está de más recordar que la Universidad no tiene potestad para tenerlo por inválido por muy controvertido que sea su ajuste a derecho. En este sentido, de decidir motu proprio la inaplicación de este, estaríamos yendo en contra de lo que es la seguridad jurídica, un principio básico que sirve a toda la comunidad universitaria para saber a lo que atenerse en caso de verse inmerso en un supuesto de hecho que la norma se dedica a regular.

Desde AMEC, entendemos que es necesario que se brinde de seguridad jurídica suficiente al alumnado, sobre todo en el momento en el que el estudiante se somete a la evaluación continua y a la hora en que se presenta a los exámenes, pues son situaciones determinantes del futuro académico de este.

Como se ha manifestado anteriormente, el reglamento carece de una interpretación homogénea por parte del profesorado y del alumnado, en este sentido, pedimos que sean aclarados las siguientes preguntas:

1-¿A cuántas convocatorias puede presentarse el alumnado con la evaluación continua?

2-¿Puede una persona sin evaluación continua presentarse a primera convocatoria más allá de las causas tasadas?

3-A raíz del art. 20 del reglamento, ¿cabe entender que los exámenes orales deberán ser grabados en soporte electrónico o transcritos en papel?

4-A tenor del art. 12.5, ¿podrían aclarar en qué momento han de llevarse a cabo las retroalimentaciones exigidas en el mismo?

Asimismo, le SOLICITAMOS:

Que se incorpore a los representantes estudiantiles en la comisión en la que se está trabajando la modificación del reglamento; y, además, una reunión urgente con usted para tratar los problemas detectados a causa del mismo.

La ULL tiene uno de los peores reglamentos de compensación de asignaturas

El nivel de exigencia supera al del reglamento con el que se ha dotado la ULPGC

Estudiantes afectados por la extinción de titulaciones demandan una reforma urgente del reglamento de compensación de la ULL

La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) ha trasladado al rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech Martínez, la solicitud de un grupo de alumnos y alumnas de Derecho a los que solo les queda una asignatura para terminar su titulación, y que tienen serios problemas para compensar, puesto que los requisitos del Reglamento del Tribunal de Evaluación Curricular por Compensación de la ULL mantienen un nivel de exigencia excesivo. De esta forma, los estudiantes afectados por la extinción de titulaciones demandan que, desde el Rectorado, se les permita compensar aunque no cumplan con todos los requisitos.

Escrito remitido al rector de la ULL el 10 de abril

Escrito remitido al rector de la ULL el 10 de abril

La compensación en las titulaciones de grado: comparativa entre la ULL y la ULPGC

En lo que se refiere a su aplicación en las titulaciones de grado, el nivel de exigencia del reglamento de la ULL supera al del reglamento con el que se ha dotado la ULPGC (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria). En los aspectos en los que es posible hacer una comparativa, se aprecia, de forma clara, que compensar en la ULL es más complicado que en la ULPGC.

La ULL exige para compensar “una calificación media ponderada de 5,5 puntos”, mientras que la ULPGC solo tiene en cuenta la media del expediente si el alumno no cumple otros requisitos del reglamento. Por otra parte, la ULL permite compensar cuando solo le falten al alumno o a la alumna dos asignaturas o 12 créditos; exigiendo la ULPGC solo  “haber superado el 85 % del total de los créditos de la titulación que sean susceptibles de compensación”.

Aunque, sin duda, los aspectos que más distancian a los dos reglamentos son el número de convocatorias a las que ha tenido que presentarse el alumno y la calificación obtenida en las mismas. En la ULL podrán solicitar la compensación lo que se “hayan presentado al menos a cinco convocatorias”, y se tiene que haber obtenido -en alguna de las convocatorias agotadas (al menos una vez)- una calificación igual o superior a 3,5 puntos. En la ULPGC solo se exige a los estudiantes haberse presentado al menos a dos convocatorias de la asignatura,  y, si el centro “no establece otra calificación superior, será requisito haber obtenido -al menos en dos convocatorias- una calificación igual o mayor a DOS (2)”.

Reforma del reglamento

La Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) entiende que la ULL debe reformar el Reglamento del Tribunal de Evaluación Curricular por Compensación y adaptar su nivel de exigencia al de los reglamentos vigentes en otras universidades. Por esa razón, dado que el mandato de Doménech llega a su fin, el colectivo estudiantil también ha trasladado a los candidatos a rector los problemas que existen para compensar en la ULL.

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 Reglamento del Tribunal de Evaluación Curricular por Compensación de la ULL

Elecciones a rector/a (ULL): debates electorales

Lunes 20 (19:00 horas): debate entre los tres candidatos a rector de la institución académica. Tendrá lugar en el salón de actos de la Sección de Ciencias de la Información (conocida como la Pirámide).

Miércoles 22 (21:30 horas): mesa redonda en el salón de actos de la Residencia Universitaria Parque de las Islas (Camino de las Mantecas S/N) con los tres candidatos al Rectorado. Hablarán, brevemente, de sus programas electorales y responderán a preguntas importantes para toda la comunidad universitaria. Los asistentes también podrán elevar las preguntas que consideren oportunas.

La RUPI mapa

Ubicación de la Residencia Universitaria Parque de las Islas (RUPI)

 

 

Elecciones a rector en la ULL. Intervención de AMEC

Buenos días:

Antes de comenzar nuestra intervención, deseamos recordar a los estudiantes asesinados en la Universidad de Garissa, Kenia, nuestra máxima solidaridad, dolor y rabia. Muchos sueños han quedado cercenados por la mano criminal y genocida. La intolerancia y el fanatismo sin justificación posible.

***

Hacer política universitaria pensando en los estudiantes, pero sin los estudiantes no sirve de nada.

Hacer política universitaria contra los estudiantes, aunque se piense en los estudiantes, obstaculiza el desarrollo y el progreso de los alumnos y alumnas.

Hacer política universitaria atacando a los estudiantes -como ha sucedido a lo largo de los últimos ocho años- tiene muchos nombres: infamia, intolerancia, autoritarismo, despotismo, degeneración moral…

Cuando la Universidad se convierte en un aparato represivo, pierde toda autoridad moral frente a la sociedad. Cuando se utilizan los medios internos de control para reprimir, coaccionar, dominar, castigar, infligir daño, etc., la Universidad se convierte en otra cosa, la Universidad se pone al servicio del mal.

El fascismo español dejó a la Universidad en herencia un Reglamento de Disciplina Académica, un reglamento represivo, un reglamento inmoral. Solo desde la inmoralidad, desde la total falta de dignidad, de orgullo humano -de hombría (al menos en este caso)-, solo desde la arrogancia del simple, del que se ve pequeño, se puede enarbolar y utilizar dicho Reglamento hasta las últimas consecuencias.

La autoridad no se gana aplastando estudiantes…

El mejor reglamento de disciplina es el que no existe.

En el año 2007, el rector Eduardo Doménech Martínez llegó al rectorado con una misión; en sus propias palabras: “acabar con los radicalismos en la ULL”. Desde la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC), deseamos manifestarle que, en lo que a nosotros respecta, ahora somos más radicales que nunca, no consiguió, señor Doménech, curarnos el radicalismo;  ahora tenemos claro que si no se llega a la raíz de los problemas, si no se arranca la mala yerba de cuajo, no se puede avanzar en democracia, no podremos tener una Universidad democrática; una Universidad donde primen los valores auténticos frente a la pose caricaturesca de algunos, la pose de aquellos almidonados empeñados en impartir doctrina.

Eduardo Doménech Martínez

La razón, la ciencia, el arte, las ciencias sociales y humanas deben ser radicales en sus postulados. La creatividad, eso que muchas veces se ausenta de nuestros departamentos, debe ser contundente, espontanea, explosiva. La creatividad, valga la redundancia, debe ser creadora. La Universidad para ser Universidad debe ser contestataria, insurrecta, salvaje. La Universidad que no quiera ser epígono de una consejería de educación cualquiera debe ser rebelde, subversiva, tremendamente demoledora. La Universidad debe saber romper amarras, implosionar, si es preciso, para renacer una y mil veces: Ave Fénix poderosa que renace de sus cenizas. La Universidad debe ser madre de la libertad, la madre que guía a sus hijos hacia su verdadera emancipación.

En la Universidad no deberían tener lugar las pedanterías y las exquisiteces de trato que huelen a naftalina podrida. En la Universidad no deberían tener asiento los pretendidos civilizadores de conciencias o represores de manual: esos que rinden culto al sometimiento, al martirio, al cilicio pervertido. En la Universidad no debe existir lugar para la fe acartonada, las pseudociencias disfrazadas de saber, las capillas, y los cuentos para no dormir sobre estudiantes malos que deben ser castigados por blasfemar y quitarle el sueño a un exdecano de Psicología, un Pedro Avero cualquiera. No queremos feligreses en la Universidad canaria, queremos universitarios y universitarias.

Desgraciadamente, a lo largo de estos ocho años, hemos vivido una guerra, una guerra de duras batallas, contra un Rectorado que ha pretendido alimentar sus “calderas” con carne fresca de estudiante díscolo. Y hemos aprendido a resistir y a seguir con el puño en alto, pese a que la realidad ha sido impuesta a golpe de decreto. La aplicación del Plan Bolonia -la falsa convergencia universitaria- ha supuesto un largo camino en el que no se ha dudado en machacar a los estudiantes, un largo camino que ha dejado una sangría de abandonos, la expulsión masiva de alumnos y alumnas. En suma: desposesión, exclusión, expropiación de los derechos y las conquistas de varias décadas de lucha.

Eduardo Doménech, acompañado de Antonio Rodríguez, jefe de su gabinete e ideólogo de su “malgobierno”

Una mañana “septiembre” no vale, y luego quitamos “diciembre” y ponemos un nuevo “septiembre”. Luego nos embarcamos en la majadería esa de la excelencia, ese rollo capitalista, ese cuento de emprendedores, de éxitos empresariales y movidas por el estilo, que hace agua por todas partes; que es poco creíble y que ha justificado el crecimiento desproporcionado de una Fundación Universitaria, de una auténtica Universidad B sobre las espaldas de la ULL.

Una Universidad B a la manera de chupóptero de subvenciones, la lógica del beneficio, siempre el beneficio. Y frente a eso, frente a la denuncia, frente a la voz que se ha alzado ya demasiadas veces en este Claustro, seguimos en la misma, pues miren ustedes: necesitamos un rector o rectora que meta mano en la Fundación, que ejerza un control responsable de sus actuaciones, que impida que esta se convierta en un reino de taifas que compita con la propia ULL. Las fundaciones empresa solo tienen sentido como entidades destinadas a transformar lo público -la inversión pública- en dinero para unos pocos. Y eso no nos gusta.

Queremos que se ejerza un estricto control sobre las convocatorias de beca de la Fundación, un control exhaustivo sobre las prácticas que se tutelan desde esa entidad. Aunque, por otra parte, ¿sería mucho pedirles que se terminara con la explotación laboral de los estudiantes?, ¿sería mucho pedirles que acabaran con el trabajo disfrazado de prácticas?  

Y seguimos: luego este señor se empeñó en unos nuevos Estatutos, pues miren ustedes, fracasó y seguimos con los antiguos, y aún no nos han cerrado las puertas de la ULL. Y claro, se sigue con ese empeño de unos “necesarios” nuevos estatutos y, sobre la marcha, aprovechando, se quiere reducir el número de convocatorias a los estudiantes. Preguntamos: ¿Quién de ustedes, estimados postulantes, quiere quitarnos convocatorias? Jamás apoyaremos que se atente contra nuestras conquistas, nuestros derechos, y nos importan un carajo las majaderías aquellas sobre lo que es mejor o peor para los estudiantes. Denunciaremos, públicamente, a los que nos arrebaten esos derechos.

La “normativa de permanencia” ha sido otro cuento, cuento productivista, herramienta castradora y, profundamente, antiuniversitaria. Dicen que la ley obliga, pues miren, limítense a lo estrictamente legal y punto. La “normativa de permanencia” genera desigualdad y atenta contra los derechos de los estudiantes canarios. De hecho, no se debería permitir la aplicación de este tipo de normativas que generan profundas desigualdades -en lo que a oportunidades de formación se refiere- entre los que estudian aquí y los que lo hacen en la metrópoli. No es lo mismo tener que cambiar de universidad viviendo en Tenerife que en Madrid o Salamanca.

Por otra parte, el tema de la extinción de titulaciones. Esto ha sido un verdadero drama, y para más inri, para mayor angustia y sufrimiento de los afectados, hemos “disfrutado” de un “reglamento de compensación” hecho con muy mala leche, un reglamento que parece redactado por algún exalumno resentido. Mientras que en otras Universidades los estudiantes disfrutan de una compensación apropiada, aquí siempre jugando a ser especiales, jugando ser los tipos duros; y de paso, la ULL siempre chupando banquillo a la cola de todos los rankings.

Y no podemos dejar hablar de la Junta de Estudiantes. Nos reunimos los estudiantes, nos pasamos meses discutiendo, preparamos unos estatutos, unos estatutos que se votaron democráticamente, pero la Junta se queda en barbecho. Se queda en barbecho porque desde el gobierno de la ULL no se quiere aceptar su carácter profundamente democrático y participativo. En la ULL siempre se mantiene ese miedo primitivo a la asamblea y la participación. Todo tiene que estar atado y bien atado. Pues miren ustedes, o se cumple con lo acordado y tenemos una Junta democrática o ustedes sabrán. En su momento, no participamos en un consejo de estudiantes presidido por el rector Doménech  -el único consejo de estudiantes que ha sido presidido por un rector en la historia universitaria-,  y tampoco vamos a participar en una Junta donde no se deje estar a los estudiantes. Queremos que se respete lo que se aprobó el 8 de mayo de 2013, dentro de poco se cumplirán dos años. Es una vergüenza.

Y hace unos días se aprobó el nuevo “reglamento de evaluación e impugnación de calificaciones”, los representantes del alumnado, en su totalidad, votamos en contra. Solo se admitió una de las consideraciones que hicimos desde AMEC. A raíz de esto, nos preguntamos: ¿Esta Universidad seguirá sin escuchar la voz del estudiantado?

En la ULL también ha fallado la “policía”, el Servicio de Inspección  y el Servicio de Calidad, y si un servicio no funciona, lo mejor es prescindir de dicho servicio. Será cuestión de ver qué mecanismos de control interno ponemos en funcionamiento, mecanismos que, en todo caso, deberán ser democráticos y no coercitivos. Y hay que mirar también qué pasa con el asesor jurídico. Nos tenemos que hacer mirar al asesor jurídico. Por lo pronto, una pregunta trascendental para AMEC: ¿piensan dejar en su puesto al inspector de servicio de la ULL, el señor Andrés Falcón Armas?

Eduardo Doménech acompañado de Andrés Falcón Armas, inspector de servicio de la ULL

El rector de la ULL junto a Andrés Falcón Armas

Nos preocupan muchos temas. Queremos más garantías sobre las becas que convoca esta Casa; queremos que se plante cara al Gobierno de Canarias y la Consejería de Educación cuando pretendan subir las tasas; nos preocupa el tema de las infraestructuras. Queremos una Universidad que combata el acoso en las aulas y en los despachos; una Universidad que combata el machismo, sea macro o micro. Queremos una Universidad que luche por la igualdad.

Necesitamos un rector o rectora que le diga al presidente del Cabildo Insular, al señor Alonso, que se meta en sus cosas. Si no quiere ofrecernos, este señor, un bono de estudiantes para todos -sin límites de edad y con un verdadero descuento-, que no venga a gestionarnos el parking. Si él no colabora, que se vaya a predicar a otra parte.

Queremos una Universidad con un Vicerrectorado de Alumnado que se vuelque con los estudiantes, sin paternalismo, pero con verdadera vocación de servir al estudiantado. Un Vicerrectorado de Alumnado que explique a la comunidad estudiantil sus problemas, que no oculte los problemas del denominado 3 + 2, que invierta esfuerzos y recursos de todo tipo en mejorar los servicios que ofrece; un Vicerrectorado que se preocupe de los desfavorecidos, que luche contra la exclusión, que pelee, con todas sus fuerzas, para que ningún alumno o alumna deje la Universidad por cuestiones económicas.

Seríamos felices si se asumiera el cumplimiento de las propuestas de resolución que votamos en este Claustro. Porque casi nunca se hace caso a dichas propuestas. Queremos el máximo respeto por las guías docentes, que no sean papel mojado; que se mejore el servicio de transporte universitario; que se resuelva el problema de las infraestructuras y los accesos; que se mejore la calidad de la docencia; que los Trabajos de Fin de Grado se realicen con normalidad, con los recursos humanos y materiales que sean pertinentes; que se mejore la calidad de los comedores; queremos más aulas de estudio; que se mejore el servicio de limpieza y el de seguridad (pero sin explotación de los trabajadores y trabajadoras); queremos que se ponga en marcha una comisión de trabajo que desarrolle un código deontológico que regule la relación entre el docente y el estudiante. Todas estas cuestiones han sido respaldadas por este órgano. En definitiva, queremos que esta Universidad cambie. Queremos que esta Universidad aprenda a escucharse.

Agradecemos a los candidatos que se reunieron con nosotros previamente para intercambiar opiniones, los señores Capafons y Martinón. Y esperamos reunirnos próximamente con doña Olga Alegre, aunque hubiera sido interesante que esa reunión, por cuestiones obvias, se hubiera celebrado antes de esta sesión claustral. 

De todas formas, esperamos que los tres se comprometan hoy, aquí, a cumplir con la propuesta de resolución que este mismo claustro aprobó el pasado 28 de enero, propuesta de resolución que dice:

“El Claustro de la Universidad de La Laguna insta al rector a disculparse institucionalmente con los alumnos y alumnas que, formando parte de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC), fueron expedientados y sancionados (aunque dichas sanciones fueron suspendidas por un tribunal y no se pudieron aplicar)”.

La ULL necesita un cambio, un cambio de rumbo radical. La ULL no se puede permitir el continuismo: NINGUNA FORMA DE CONTINUISMO. Si alguien está dispuesto a recoger el testigo, la herencia de estos años, del malgobierno de Eduardo Doménech Martínez, ese alguien no debería contar con el voto de los estudiantes. Eduardo Doménech ha sido el peor rector de la historia de la ULL.

Si, finalmente, el Ayuntamiento de La Laguna le pone una calle, como hizo con anteriores rectores y rectoras, esperemos que sea algún callejón deshabitado, que nadie termine viviendo en la calle Eduardo Doménech Martínez.

Sea como sea, más allá del que, finalmente, conquiste el asiento en el Rectorado, nosotros y nosotras, AMEC, seguiremos en nuestra línea, en la línea que hemos mantenido a lo largo de estos años, y resumimos nuestras convicciones en aquello que decía Bertolt Brecht:

Tuvimos muchos señores,

tuvimos hienas y tigres,

tuvimos águilas y cerdos.

Y a todos los alimentamos.

Mejores o peores, era lo mismo:

la bota que nos pisa es siempre una bota.

Ya comprenderán lo que quiero decir:

no cambiar de señores, sino no tener ninguno.